Más de cuarenta personas, principalmente coordinadores de la Pastoral Familia y Vida de toda la Arquidiócesis, participaron en la primera jornada arquidiocesana realizada en la Parroquia San Pablo de Chiguayante.
Acompañó el encuentro Mons. Bernardo Álvarez, Obispo Auxiliar de Concepción, quien ofreció una reflexión centrada en el Jubileo 2025 y en la propuesta del Papa Francisco de vivir este tiempo como un momento de encuentro personal con Jesús, “puerta de salvación”. En este sentido, animó a los presentes a comprometerse con la misión evangelizadora como testigos de esperanza: “En Él está nuestra esperanza, una esperanza que no defrauda”.
Carolina Flores, coordinadora del Departamento de Ministerios y Comunidades, comentó que Mons. Bernardo también invitó a reflexionar sobre la esperanza en el corazón humano, destacando que —como señala el Santo Padre— “toda persona guarda en su interior el deseo del bien, más allá de su historia o creencias”.
Tras la exposición, los asistentes trabajaron en grupos y elaboraron planes que podrían implementarse en sus comunidades, con atención especial a los jóvenes, niños y personas en situación de vulnerabilidad, sin abandonar la identidad de la Pastoral Familiar, pero abriéndose a la colaboración con otras áreas parroquiales como la Pastoral Juvenil o los comedores solidarios.
La jornada concluyó con un almuerzo fraterno, en un ambiente de comunión, alegría y compromiso por seguir anunciando la esperanza del Evangelio.