La Iglesia de Concepción fue parte activa del Conversatorio “Ley Integral de personas Mayores: comprendiendo nuestros derechos para vivir con dignidad”, realizado en el marco del Mes por el Buen Trato a las Personas Mayores. La instancia fue organizada por Caritas Chile y la Red Nacional de Pastoral de Personas Mayores.
El conversatorio se transmitió en diferentes plataformas, lo que permitió conectar a los participantes de gran parte de nuestro territorio nacional, desde Arica a Punta Arenas. En la plataforma Zoom estuvieron los invitados mientras que el público pudo ver e interactuar mediante la trasmisión por YouTube.
Los expositores fueron la abogada señora Tania Mora, Encargada del Área Jurídica del Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA), quien presentó los principales aspectos que contempla este marco normativo. Luego, el director ejecutivo de Caritas Chile, Lorenzo Figueroa, compartió su mirada a la luz de los principios de la Enseñanza Social de la Iglesia.
Posterior a las exposiciones, fue posible responder preguntas de las personas mayores. Al mismo tiempo, la instancia propició un diálogo entre quienes se reunieron en las distintas diócesis. En el caso de Concepción, los participantes se congregaron en el Salón José Manuel Santos del Arzobispado, bajo la guía del Vicario de Pastoral Social y Obispo Auxiliar, Monseñor Oscar García.
Mónica Zúñiga, coordinadora de las Personas Mayores de la Parroquia San Juan de Mata, manifestó “fue una linda oportunidad de conocer más sobre esta ley nueva, y el trabajo que vamos a tener para difundirla. Fue una información clara, precisa y de mucha utilidad para todos los grupos de personas mayores, como tenemos que acostumbrarnos a llamarnos ahora”.
Por su parte, María Navarrete, del grupo de Adulto Mayor María de la Esperanza de la Parroquia San Pedro de Coronel, dijo “es muy grato ver que se dan buenas líneas para nosotros los adultos mayores en cuanto a los deberes y los derechos. Gracias a Dios la Iglesia ha incidido en esto, ya que nuestros padres y abuelos también participaban de grupos de adultos mayores, que en ese tiempo eran grupos de ancianos. Entonces, ahora nos resulta grato saber y ver que la Iglesia también ha sido partícipe de este gran cambio”.
Este conversatorio se propuso acercar esta nueva ley a la experiencia cotidiana de las personas mayores, para fortalecer su vida comunitaria y el proceso de envejecimiento que todos experimentamos desde el día en que nacemos, avanzando hacia comunidades más justas, inclusivas y solidarias, donde envejecer con dignidad sea un derecho efectivamente garantizado.