Del 24 al 28 de febrero, el presbiterio de la Arquidiócesis de Concepción participó en su retiro anual en la Casa de Ejercicios San Alberto Hurtado, en Vilches, Diócesis de Talca. Durante estos días, los sacerdotes vivieron un tiempo de oración y comunión fraterna, renovando su vocación antes de iniciar un nuevo año pastoral.
El retiro fue predicado por el Padre Benito Rodríguez OSB, monje benedictino del Monasterio de la Santísima Trinidad de Las Condes, quien por 24 años fue abad y actualmente es presidente de la Congregación de Monasterios del Cono Sur.
“Siguiendo el consejo de nuestro padre San Benito, busqué tomar como guía el Evangelio, y eso es lo que intenté hacer aquí”, comentó el predicador, destacando además el espíritu de fraternidad que se vivió en el retiro: “Hubo un ambiente muy bueno, con cerca de 40 sacerdotes y sus tres obispos, en un clima de gran fraternidad y deseo de vivir intensamente este retiro, lo que dio mucha fruta”.
En el marco del Año Jubilar, el Padre Benito también dejó un mensaje para la Iglesia de Concepción, animando a los sacerdotes a ser testigos de la esperanza en medio de la incertidumbre. “El Papa Francisco nos ha motivado a vivir este Año Jubilar como un tiempo de esperanza, y creo que ese es un gran desafío para nosotros como cristianos y consagrados”, señaló.
Para los sacerdotes, este retiro significó una oportunidad para fortalecer su vocación y compartir la fe con sus hermanos en el ministerio. El Padre Ricardo Valencia, párroco de Santa Juana, destacó las palabras del predicador, principalmente “estar en la barca con Jesús y con los hermanos. Lo principal ha sido poder rezar con los hermanos sacerdotes, estar en comunión y ver que Jesús nos invita a todos a navegar con Él”, expresó.
Desde su rol como capellán de Carabineros, el Padre Carlos Melo Cruces, párroco de San Juan de Mata, valoró el ambiente de recogimiento que permitió renovar fuerzas para el servicio pastoral. “Fue una verdadera renovación para mí. El ambiente de silencio, comunión y fraternidad me permitió volver renovado para iniciar este nuevo año junto a mi parroquia y Carabineros de Chile”, comentó.
En la misma línea, el Padre Carlos Sepúlveda, párroco de Cristo Rey de Tomé, resaltó la profundidad espiritual del retiro, que tuvo a Cristo como centro. “Agradezco al Padre Benito, quien en cada intervención nos llevó a profundizar en la persona de Cristo y el anuncio del Reino de Dios”, señaló.
La jornada concluyó con un ambiente de alegría y fraternidad, en el que los sacerdotes también celebraron el cumpleaños del Padre Francis Umar, Vicario Parroquial de la Parroquia San Sebastián de Yumbel.