Un grupo de catequistas del Decanato del Carbón participó en el taller de formación sobre el Catecumenado, que se realizó el pasado sábado 8 de julio.
En el encuentro estuvieron presentes cinco personas de Parroquia San Juan Evangelista de Lota Bajo y una de la Parroquia Jesús Obrero del sector Schwager. Además, fueron acompañados por el Párroco de San Juan Evangelista, Padre Bakanja Kasondoli, y su Vicario, Padre Vedastus Paluku.
El Equipo de Catequesis de Adultos y Catecúmenos, dirijido por el diácono Víctor Sánchez, comentaron que “consideramos que la formación estuvo bien en cuanto a la hora de inicio y organización”, ya que “tratamos de hacer un encuentro motivador, dejando espacios para que pudieran preguntar”.
Una vez terminada la presentación, los participantes señalaron que estuvo clara la exposición y que descubrieron muchos contenidos durante la jornada. Además, manifestaron sus dudas respecto al Camino Neocatecumenal, consultando cuál es la diferencia con la Catequesis Catecumenal de Adulto.
Al respecto, el equipo explicó que “la Iglesia reconoce el Camino Neocatecumenal como un itinerario de formación post-bautismal, al servicio de la parroquia. Su objetivo es vivir en comunidades “como la familia de Nazaret”, abiertas a la vida, la oración, la vida fraterna y al envío misionero”.
En ese contexto, reconoce que “es una ayuda para redescubrir, en los adultos y jóvenes ya bautizados, lo que significa ser bautizado y ser discípulos de Cristo”.
“En cambio, el Catecumenado de Adulto es una catequesis que está orientada y destinada a adultos no bautizados, los que son invitados a vivir un proceso de formación para recibir y celebrar los sacramentos de iniciación cristiana: Bautismo, Confirmación y Eucaristía. Los cuales reciben en la Vigilia Pascual”, precisó.
Luego del encuentro, se valoró que los catequistas “pusieron mucha atención en lo que les estábamos entregando y quedaron contentos, ya que agradecieron nuestra presentación reiteradamente”.
Además, el equipo destacó que “es interesante darse cuenta de que las personas que participaron son muy activas en su parroquia y participan en varios grupos pastorales”.
“Como equipo quedamos contentos al ver y compartir con los catequistas y sacerdotes de la parroquia, ya que nos acogieron con cariño y nos hicieron sentir que estábamos en casa. Para nosotros fue grato ir a compartir lo que sabemos con personas receptivas y atentas a lo que nosotros queríamos entregarles, de tal modo que nos regresamos felices y agradecidos por el recibimiento y la acogida que tuvimos”, comentó.
Finalmente, “damos gracias a Dios por este servicio que nos ha encomendado y gracias al Espíritu Santo que nos iluminó y nos ayudó para que todo resultara en forma clara y precisa. También damos gracias a nuestra Madre la Virgen que en todo momento nos acompañó”.