Rol de la mujer en la Iglesia Católica: inclusión, diálogo y toma de decisiones

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Publicado el: 28 enero, 2021

Durante los primeros días de enero, el Papa Francisco emitió un Motu proprio en el que estableció que los ministerios del lector y del acólito estarán abiertos, de forma estable e institucionalizada, hacia las mujeres.

Con el Motu proprio ‘Spiritus Domini’, el Pontífice decreta que las mujeres pueden acceder a estos ministerios a través del acto litúrgico. Según lo señalado por Vatican News, Francisco quiso aceptar las recomendaciones que surgieron de las diversas asambleas sinodales, escribiendo: “Se ha alcanzado en los últimos años un desarrollo doctrinal que ha puesto en relieve cómo ciertos ministerios instituidos por la Iglesia tienen como fundamento la condición común de los bautizados y el sacerdocio real recibido en el sacramento del bautismo».

La nueva formulación del canon plantea: “Los laicos de una edad y dones determinados por decreto de la Conferencia Episcopal podrán ser empleados de manera permanente, mediante el rito litúrgico establecido, a los ministerios de lectores y acólitos».

El Papa explicó que “ofrecer a los laicos de ambos sexos la posibilidad de acceder a los ministerios del acolitado y lectorado, en virtud de su participación en el sacerdocio bautismal, aumentará el reconocimiento, también a través de un acto litúrgico (institución), de la preciosa contribución que desde hace tiempo muchísimos laicos, incluidas las mujeres, ofrecen a la vida y a la misión de la Iglesia».

En ese contexto, concluyó: “La decisión de conferir estos cargos, que implican estabilidad, reconocimiento público y un mandato del obispo, también a las mujeres, hace que la participación de todos en la labor de evangelización sea más eficaz en la Iglesia».

El análisis

Mauricio Aguayo, vicario episcopal para la pastoral, comentó que dicho tópico posee diversas aristas a analizar: “En el caso de Chile es algo que en general aparece bastante, por lo menos en el ministerio de la palabra. Sin embargo, en el caso del acolitado es menos evidente. En Brasil, por ejemplo, la mujer está fuertemente vinculada al ministerio del altar. Este sería un ámbito que se está regularizando pero que en la práctica ya ocurría”.

“También, está la otra mirada que algunos entienden como la discusión del sacerdocio femenino. En esto hay grupos, en mi opinión, que consideran que este podría ser considerado un avance, así como también existen otros grupos que lo califican como insuficiente. La verdad es que creo que está muy lejos de seguir ese camino. Por lo mismo, es necesario entenderlo en la línea histórica de la liturgia”, añadió.

Respecto de lo anterior, y del rol que actualmente posee la mujer en la Iglesia Católica, el padre Mauricio Aguayo declaró que la inclusión está muy vinculada con la toma de decisiones. “Hoy en la práctica si tú sacas a la mujer de la iglesia, prácticamente, no nos queda nada. Lo que en el fondo estamos diciendo es cómo las hacemos partícipes de la toma de decisiones, la pregunta es cómo lo hacemos. Para algunos la respuesta tiene que ver con cargos, y lo resolvemos con temas jerárquicos. No obstante, yo diría que ese sería un enfoque errado, pues está vinculado con un tema de poder”.

Desde su perspectiva, una posible solución se vincularía con la integración efectiva y real de las distintas opiniones de los agentes pastorales. “La idea es que a la hora de tomar decisiones nos demos la vuelta larga y preguntarles a las personas que efectivamente están en los distintos servicios. Por ejemplo, en el caso de un párroco, es mucho más sencillo recurrir a la noción de la última palabra, lo que no significa que sea la única. Eso tiene que ver con la madurez, de poner atención en el proceso de cómo se configura la opinión colectiva. Es muy complejo porque nada funciona de ese modo”, dijo Aguayo.

Para el presbítero, el tema de la inclusión de la mujer en la Iglesia Católica se vincula con su valoración y que se generen instancias que no sean fruto de la concesión, “sino que sea lo normal y que podamos discutir y dialogar en condiciones similares”.

 

 

 

 

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