San Francisco de Asís: «La huella que Francisco nos ha dejado es ese gran sentido de fraternidad»

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Publicado el: 4 octubre, 2020

El sacerdote franciscano, fray José Miguel San Martín ofm, párroco de la Parroquia San Buenaventura de Angol, conversó, con Iglesia de Concepción, acerca de la vida de San Francisco de Asís. En el día del Patrono de la Ecología, compartimos esta entrevista, en la que se refleja su imagen a seguir para todos los católicos, la sencillez que lo caracterizó y cómo podemos, en tiempo de pandemia, replicar su enseñanza cada día.

¿Podemos vivir cómo San Francisco de Asís?: «Francisco de Asís se caracterizó por su vida de fraternidad, de mirar a todos como hermanos. Por su vida de simplicidad, por su vida de sencillez. Hoy, muchos quieren una vida mejor, muchas personas buscan encontrarse con Dios. Francisco de Asís también tuvo ese deseo, de conocer, de encontrarse con Dios. Y cuando se encontró con el Señor se dispuso a servir. Nosotros como cristianos, y como franciscanos, tratamos, día tras días, de conocer más el misterio del Amor de Dios, que se manifiesta en muchísimas cosas; un Dios que viene a nuestro encuentro, y como Francisco de Asís, tratamos de hacerlo vida, tratando de construir un mundo más fraterno, respetando al otro que es nuestro hermano. Sobre todo teniendo una actitud de permanente servicio a los demás ¿Es posible vivir el Evangelio hoy? Es posible. Lo fue posible en el siglo XIII, en el siglo VII, y lo es en nuestro tiempo actual, en todas las personas que quieren, y anhelan, encontrarse con el Señor».

Como franciscano, ¿qué considera que se puede hacer frente a la pandemia?: «Recordar a Francisco de Asís. El leproso, en aquel tiempo, en el siglo XIII, era un hombre que usaba una campanita al cuello para que avisara que se acercaba y la gente se arrancaba. Cuando Francisco de Asís convirtió su vida al Señor, y se encuentra con el leproso, pudo ver en él a Cristo que sufría, y acogió al leproso. Lo abrazó. Lo besó. Lo acompañó. Creo que hoy, ante esta realidad de la pandemia, existe un virus que ataca a cualquiera, con las medidas de resguardo conveniente tenemos que salir al encuentro del que está sufriendo. He visto cómo han quedado solos muchas personas que han estado luchando con el virus. He visto cómo las personas que han perdido a un ser querido, han estado llorando y sufriendo, sin esperanza. Como franciscano, creo que debemos estar allí. Acompañar, estimular, acoger, y sobre todo, dar esperanza. Con responsabilidad, siguiendo las normas que el Ministerio de Salud permanentemente nos está indicando. La esperanza debe ser testimoniada hoy, por nosotros, como cristianos, y como franciscanos, estando cerca de aquel que más está sufriendo, producto de esta pandemia».

¿Cuál es la impronta que dejó San Francisco y que debemos seguir hoy?: «El gran sentido de fraternidad. San Francisco pudo ver en la creación entera una manifestación clara del Amor de Dios, pudo ver especialmente esa presencia de Dios en cada ser humanos, y por eso dice: ‘Cada hermano es un regalo de Dios que viene a tu encuentro’, pero de forma especial pudo encontrarse con el Cristo sufriente en el hermano que sufría. La huella que Francisco nos ha dejado es ese gran sentido de fraternidad. De sabernos hijos de un mismo Padre Dios que nos ha creado. Tenemos un Padre en común y espera este Dios que juntos caminemos de regreso a su encuentro, entonces la huella que hoy más nos interpela es ser capaces de construir una sociedad que sea mejor, que sea más positiva porque considerándonos hermanos todos, aprendemos a caminar juntos, promovemos un mundo de mayor justicia, y un mundo de mayor paz».

 

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