En un gesto de unidad, las Secretarias Parroquiales y los Diáconos de nuestra arquidiócesis sirvieron en el Espacio Misericordia, preparando los alimentos y atendiendo a los hermanos que asisten diariamente.
Según explica María Teresa Salas, secretaria de la parroquia Sagrados Corazones de Jesús y María y presidenta de las secretarias y secretarios parroquiales, “este año quisimos continuar siendo parte del Espacio Misericordia adelantándonos un poco, ya que el año pasado estuvimos presentes en agosto con ocasión del Mes de la Solidaridad. Entonces, como directiva más algunas secretarias que pudieron sumarse, dimos el primer paso para motivar a las demás integrantes para que ojalá puedan organizarse por decanatos y también estar presente”.
Consultada sobre lo que significó para ella este servicio, María Teresa Salas manifestó “el año pasado preparamos 80 platos y en esta ocasión fueron 120. No todos los hermanos entran al comedor, los más jóvenes reciben la cena en el acceso. En la parroquia donde trabajo también existe un comedor, entonces tengo cercanía con la gente de calle, se va forjando un nexo con ellos. Para mí, una acción como esta es muy motivante porque significa servir al Señor, uno entrega cariño y ve alegría y gratitud en el rostro del hermano al que sirve”.
En esta ocasión se preparó una tallarinata, con alimentos donados por las secretarias y secretarios a nivel decanal, mientras que los diáconos entregaron 130 sándwiches y se hicieron cargo de la inscripción y el servicio de las mesas.
Alejandro Sáez fue el nexo con las secretarias para esta actividad en representación de los diáconos. Comenta que “el aporte se entregó en varios niveles: hubo hermanos que sirvieron las mesas, otros hicieron aportes económicos y de insumos mientras que algunos oraron por el buen desarrollo de esta acción. Fue una alegría servir a nuestros hermanos más vulnerables, registrando su nombre y apellido y luego entregando los alimentos preparados por las secretarias parroquiales”.
Sobre lo que significó para él este servicio, dijo “esta actividad es un reflejo de la iglesia de hoy, la sinodalidad de realizar un trabajo con secretarias parroquiales, por ejemplo, es algo hermoso. Ir al encuentro con el Cristo vulnerable se hace necesario, verlos, saludarlos, abrazarlos y acogerlos”.
La actividad estuvo acompañada por el Obispo Auxiliar de Concepción y Vicario de Pastoral Social, Monseñor Oscar García y la trabajadora social de la misma Vicaría, Marcela Rubilar.