Con una jornada de encuentro, oración y fraternidad, el Seminario Metropolitano de Concepción celebró este viernes el Día del Seminario junto a la fiesta de su santo patrono, San Luis Gonzaga, ocasión en la que además se realizó la bendición e inauguración de los espacios remodelados de la casa de formación.
La celebración reunió a sacerdotes y obispos de las diócesis de Concepción y Chillán, junto a la comunidad formativa del Seminario, donde actualmente se preparan para el ministerio sacerdotal dos seminaristas de la Arquidiócesis de Concepción y uno de la Diócesis de Chillán.
La jornada comenzó con una Eucaristía presidida por el Arzobispo de Concepción, Mons. Sergio Pérez de Arce, quien en su homilía destacó que la formación sacerdotal tiene como centro el aprendizaje del amor a Dios y al prójimo.
“No se trata nunca de hacer una carrera eclesiástica, ni se trata tampoco de una formación doctrinal para conocer simplemente la verdad de la fe, sino que se trata de pedirle al Señor que nos enseñe el camino del amor”, expresó.
Reflexionando sobre el Evangelio del día, el Arzobispo señaló que el mandamiento principal invita a vivir una fe integral, fundada en la Palabra de Dios y expresada en el amor concreto. “La formación es esto: seguir pidiéndole al Señor avanzar en el camino del amor”, afirmó.
Por su parte, el Obispo de Chillán, Mons. Andrés Ferrada, agradeció la invitación a participar de la celebración y valoró el servicio que el Seminario Metropolitano presta a ambas Iglesias particulares en la formación de futuros sacerdotes.
Posteriormente se realizó la bendición e inauguración de los espacios remodelados de la casa de formación, lugar donde reside la comunidad formativa y que permitirá continuar fortaleciendo el proceso de acompañamiento de quienes disciernen su vocación sacerdotal.
El padre Mauricio Aguayo, formador del Seminario Metropolitano, valoró la participación de sacerdotes y obispos de ambas diócesis y destacó el significado de esta nueva etapa para la comunidad.
“Hemos compartido esta fiesta con hermanos sacerdotes de nuestra Arquidiócesis y también de la Diócesis de Chillán. Después de la Eucaristía tuvimos la oportunidad de hacer la bendición de las instalaciones remodeladas de nuestro seminario, justamente la casa de formación donde estamos viviendo la comunidad formativa y donde esperamos que muchos jóvenes también se puedan integrar”, señaló.
Asimismo, invitó a toda la Iglesia a seguir promoviendo la cultura vocacional. “Queremos desafiar a que toda la Iglesia renueve su energía, orando, pidiendo y generando condiciones para que muchos puedan responder que sí al Señor que nos llama”, expresó.
La jornada concluyó con un almuerzo fraterno que permitió compartir entre los asistentes y celebrar el camino vocacional de quienes se preparan para servir al Pueblo de Dios.