Sinodalidad y eclesiología del pueblo de Dios: claves de actualización teológico pastoral para Obispos

Publicado el: 10 Febrero, 2024

Cebitepal, el Centro de formación del Celam, celebra 50 años de existencia en 2024. Medio siglo comprometido con la preparación académica de agentes pastorales con diferentes caminos de consagración: laicos, religiosos, misioneros, sacerdotes y obispos de todo el continente han pasado por sus aulas.

Un aniversario que merece ser celebrado con una propuesta académica de impacto y acorde con las necesidades pastorales de este tiempo. De ahí que la agenda formativa de este año celebrativo se haya iniciado con la actualización teológico Pastoral para Obispos. Un curso presencial que del 5 al 9 de febrero reunió a 27 obispos de 8 países del continente. Delegaciones de los episcopados de Venezuela, República Dominicana, México, Perú, Chile, Brasil, Ecuador y Guatemala, acudieron para renovar sus conocimientos en materia teológica y pastoral en clave sinodal.

El obispo de una Iglesia sinodal

Una oportunidad que sirvió para recordar los aportes del Concilio Vaticano II y la eclesiología del Pueblo de Dios, tan determinante en este momento de la historia de la Iglesia universal, en donde los sujetos eclesiales en la vida y misión de cualquier jurisdicción eclesiástica abogan por una decidida participación que respete su condición bautismal, escuche su sentir y valores los aportes que desde su experiencia de Dios puede hacer, examinando nuevas formas de ejercer la autoridad caracterizada hasta ahora por un modelo piramidal que excluye e ignora al otro.

Propuestas formativas como esta invitan a superar modelos caducos que sitúan a sacerdotes y obispos como únicos administradores de la gracia, cuando los creyentes merecen un obispo coherente con lo que entendemos por Iglesia sinodal. Es decir, uno que es capaz de construir junto al otro, que se articula para aprender y discernir en conjunto, dispuesto a decidir de forma progresiva gracias a la contribución de todos. Se trata de un proceso que solo puede lograrse a partir de la interacción y la libre donación de la experiencia profesional y personal sin importar la forma de consagración a Dios. Un obispo que actúe en comunión, tras el llamado personal al seguimiento del Padre, razones por las que resulta tan importante su formación y actualización permanente.

Alimentar la comunión

Cebitepal propuso dentro de este espacio pedagógico un completo análisis sobre la recepción latinoamericana y caribeña del Concilio Vaticano II, apelando al método propuesto para el continente, lo que necesariamente llevó a un análisis de la realidad a la luz del magisterio del Papa Francisco.

Tema que además de motivar la realización de este curso viene impulsando al Celam a emprender numerosas iniciativas entre las que figura el mismo proceso de renovación y reestructuración. De la mano de los teólogos Rafael Luciani y Serena Noceti como profesores invitados, las actividades hicieron un recorrido por los temas actuales del Magisterio Pontificio y la presentación de los horizontes que interpelan el quehacer pastoral de las jurisdicciones eclesiásticas; especialmente ante la imperiosa necesidad de impulsar la experiencia de la sinodalidad, hacer vida el llamado del Papa.

Al referirse al curso Mons. Lizardo Estrada, secretario general del Celam, explicó que el punto de partida en la agenda de Cebitepal era con los obispos porque desde las directivas del organismo «entienden que con esta propuesta se cumple la misión fundamental del Celam”, es decir, “alimentar la experiencia de comunión y proporcionar todo aquello que contribuya a la colegialidad episcopal”.

Teología aplicada

El prelado agradeció la respuesta de los obispos presentes con la expectativa de que el curso sea útil para afrontar las dificultades y desafíos que enfrentan cada día. «Este encuentro además de las conferencias de teólogos que acompañan la formación y la reflexión, ofrece espacios para talleres que tienen como objetivo compartir experiencias, vivir el encuentro fraterno y fortalecer las redes de trabajo», comentó. En este esfuerzo Mons. Estrada puso a disposición de los obispos del continente, los recursos humanos y materiales del Celam a través de Cebitepal, lo que incluye su capacidad de organización e infraestructura para que encuentros de esta índole, contribuyan a la renovación de la misión que el Señor ha encomendado a los obispos.

Así se discutió sobre el rol del obispo que es padre de la Iglesia y de los pobres, la sinodalidad como dimensión constitutiva de la Iglesia, además de la teología y el aporte que dinámicas como la escucha y el discernimiento pueden hacer a la toma de decisiones que a su vez intentan cumplir con los encargos que aparecen con claridad en las líneas teológico-pastorales de las Conferencias Generales del episcopado latinoamericano y caribeño.

Caminos de encuentro y formación que Cebitepal al llegar a sus 50 años seguirá favoreciendo, consciente de la comunión eclesial que hemos de vivir en este tiempo y que brota de la comunión afectiva y efectiva del Celam con el Santo Padre.

Fuente: ADN Celam

© Arzobispado de Concepción