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“Su pasión era atender al Cristo sufriente”: Gabriela Gutiérrez partió a la Casa del Padre

Publicado el: 2 Septiembre, 2024

“Pienso que es un paso, nos encontraremos con los que amamos y con Dios”, con esas palabras se refirió Gabriela Gutiérrez a la muerte, en una reciente entrevista. Y es que era una persona de fe, una mujer virtuosa como la que describe el libro de los Proverbios: “revestida de fortaleza y dignidad, que afronta confiada el porvenir”.

La Iglesia de Concepción despertó este 2 de septiembre con la noticia de su sensible fallecimiento. Trabajadora Social de profesión, se desempeñó durante más de treinta años en el Arzobispado de Concepción, llegando a ser delegada episcopal para la Pastoral Social. Esposa, madre de tres hijos y abuela de un niño, Leito, cuya sola mención llenaba su rostro de ternura y alegría. Como ella misma decía: “Un niño en la familia es un don de Dios”.

Desde temprana edad, Gabriela Gutiérrez fue una persona participativa, en la enseñanza básica estaba en el coro, fue presidenta de curso, estuvo en la Cruz Roja y en la Brigada de Seguridad. Cuando estaba en la enseñanza media se involucró más en la vida parroquial, en el grupo de jóvenes y como catequista. Y luego, decidió estudiar Trabajo Social en la Universidad de Concepción: “​​Lo mío era lo humanista, la naturaleza humana. Primero pensé en psicología, carrera que no se impartía en Concepción, pero luego de unas misiones de verano en mi parroquia, descubrí el servicio social”.

Fue así que vivió gran parte de su vida haciendo uso de sus talentos y conocimientos para generar diversas iniciativas y proyectos al servicio de los más pequeños y necesitados, viendo en ellos el rostro de Cristo sufriente, pues consideraba que “no podemos estar en paz si hay hermanos que sufren”. Respecto de la labor de la Vicaría de Pastoral Social, decía: “(…) lo que nosotros anunciamos en este servicio es la preocupación por la persona, por aquellos que están sufriendo (…) y lo hacemos desde la perspectiva de que esos rostros son rostros de Cristo. Entonces allí también hay un sentido profundo de que, a través de este servicio a los más pobres y excluidos, amamos a Dios”.

“Una mujer extraordinaria”

Los miembros del equipo de la Vicaría de Pastoral Social expresaron su dolor por la partida de Gabriela Gutiérrez, destacando que era “una mujer extraordinaria que, formada pastoral y profesionalmente, fue una líder que supo guiar en los tiempos difíciles, defendiendo con firmeza los derechos de los más vulnerados y la acción social de la Iglesia como centro de la evangelización, dando identidad a lo que es hoy la Vicaría de Pastoral Social”.

“Ela, como la llamaba su querido nieto, era una mujer llena de vida que combinaba su rol de madre, abuela, esposa, suegra y laica comprometida, con una capacidad única para liderar. Siempre alegre, sonriente, positiva y propositiva, encontraba tiempo para escuchar y dialogar, ofreciendo soluciones a los desafíos más complejos que enfrentó la vicaría. Vivió con alegría, entusiasmo y responsabilidad los diversos procesos de la Iglesia de Concepción y fue un faro que nos acompañó a cada uno de los que formamos parte de esta vicaría”, agregaron.

Asimismo, el padre Pedro Gómez, asesor de la Vicaría de Pastoral Social, afirmó que “fue una mujer excepcional, verdadera discípula misionera de Jesucristo, que vivió su fe de una manera integral, dando testimonio en su familia, comunidad y en los diversos servicios que prestó en la Iglesia arquidiocesana”.

“Su pasión era atender al Cristo sufriente, en la comprensión de que el amor a Dios se expresa en el amor al prójimo. Fue una samaritana entre nosotros que nos ayudó especialmente a los sacerdotes que nuestra misión está en el darnos a los demás. Junto con la pena que naturalmente surge cuando perdemos a un ser querido, también tengo sentimientos de gratitud a Dios por haber conocido y compartido en la Pastoral Social con la señora Gabriela, quien seguirá inspirándonos para entregarnos con mayor empeño en el servicio pastoral”, enfatizó.

Y es que Gabriela Gutiérrez marcó profundamente a todos los que compartieron alguna vez con ella y hoy agradecemos a Dios el don que ella significó para la Iglesia de Concepción, con su valioso servicio, especialmente en la Pastoral Social.

Invitamos a todos a orar por su eterno descanso e informamos que está siendo velada en la Parroquia Del Sagrario. La Misa de exequias se realizará el martes 3 de septiembre a las 15:00 horas en el templo Catedral y sus funerales serán a las 16:30 horas en el Cementerio General de Concepción.

“Vengan, benditos de mi Padre, y reciban en herencia el Reino que les fue preparado desde el comienzo del mundo, porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; estaba de paso, y me alojaron; desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; preso, y me vinieron a ver” (Mt 25, 34-36)

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