Las grandes preguntas que necesita el alma de Chile

San Alberto Hurtado se preguntaba en uno de sus libros: ¿es Chile un país católico? Sin duda en su tiempo fue una pregunta incisiva en medio de una sociedad que experimentaba profundos cuestionamientos de orden social, político, cultural y religioso. La pregunta intentaba generar conciencia del panorama, que, a juicio del estudio del padre Hurtado, vivía el país desde una perspectiva creyente. Una pregunta que buscaba interpelar especialmente a la juventud que él mismo acompañaba, les animaba a ser verdaderos apóstoles de Cristo que tuvieran como misión hacer mejor y más bella la vida en nuestro país.

Alberto Hurtado fue un personaje decisivo en cuanto a la generación de un estilo de ser Iglesia en Chile, en su tiempo provocó especialmente a los jóvenes que se aproximaran a la realidad, fueran capaces de interpretarla a la luz del Evangelio y generar transformación. Tuvo la no fácil tarea de recoger el llamado magisterio social que se promovía con mayor insistencia desde la encíclica Rerum Novarum del Papa León XIII, fue un arduo apostolado que le significó diversas crisis tanto al interior de la propia estructura eclesiástica como también fuera de ella.

El padre Hurtado fue una persona inquieta, de muchas preguntas que buscaban respuestas, una que probablemente le acompañó durante toda su existencia y motor de sus diversas acciones fue ¿Qué haría Cristo si estuviera en mi lugar? Probablemente esta pregunta es uno de los grandes tesoros que ha dejado Alberto Hurtado como herencia para la historia de la Iglesia chilena porque transmite su inquietud constante por hacer vivo y actual el ser y obrar de Jesucristo. Es una pregunta que nace del encuentro entre tres cauces que están llamados a unirse siempre: el Evangelio de Jesucristo, un espíritu en búsqueda y el horizonte de una realidad que interpela.

En este mes de la solidaridad sería importante dejarnos iluminar por el corazón inquieto y en búsqueda de San Alberto Hurtado, al revisar las noticias, los comentarios, las conversaciones, la forma de repetir y comunicar el acontecer diario es necesario dejarnos interpelar por las grandes preguntas que dan sentido al obrar cotidiano, preguntas que animen a las grandes decisiones y, en definitiva, a las grandes obras, como las de Jesús, como las del Evangelio, volvamos a las preguntas fundamentales, hoy mismo preguntémonos: ¿Qué haría Cristo en mi lugar?

Pbro. Bernardo Álvarez Tapia
Rector del Seminario Metropolitano de Concepción, Chile

 

 

Publicado el: 23 agosto, 2021