Superando las expectativas planteadas por la Vicaría Pastoral para la Juventud, más de 350 jóvenes de la Arquidiócesis penquista celebraron el Jubileo de la Juventud, en el Instituto de Humanidades de Concepción y el Templo Catedral.
La jornada comenzó con las inscripciones y bienvenida musical, a cargo del grupo Jupachanga. Luego hubo un momento de adoración al Santísimo guiado por el asesor de la Vicaría, sacerdote Ricardo Valencia y, a continuación, los jóvenes se distribuyeron en las salas de clases para realizar un trabajo en grupo. Posterior al almuerzo hubo un nuevo espacio musical para prepararse y salir en peregrinación para encontrarse con Jesucristo en el Templo Catedral. Allí, los jóvenes acompañados por sus adultos responsables y familiares, celebraron la Eucaristía presidida por el Obispo Auxiliar de Concepción, Monseñor Bernardo Álvarez.
Los jóvenes disfrutaron mucho esta actividad en el contexto del Jubileo. Gabriela Olguín, de Jupach San Esteban de Talcahuano, señaló “la actividad de hoy fue maravillosa, se vivieron muchos momentos increíbles, de oración, de gozo, bailamos y disfrutamos junto a los jóvenes y niños que participaron”. En tanto, María Soledad Celedón, de la Parroquia Cristo Peregrino del Valle Araucano, manifestó “fue una actividad súper entretenida y dinámica, sobre todo para conocer a las demás personas de nuestra Arquidiócesis, compartir con todos y no solamente cerrarnos en el círculo de nuestra parroquia. Pudimos conocer las experiencias de los demás hermanos y darnos cuenta de las similitudes y diferencias que podemos tener”. Clemente Monsalves vino de la Parroquia Nuestra Señora del Rosario de Florida y dijo “hoy lo pasé muy bien, ya que tuve la posibilidad de conocer a muchos jóvenes más y reencontrarme con Jesús”. Finalmente, Sofía Larenas, del Colegio Madre Paulina de Chiguayante, afirmó “para mí fue muy significativo, compartir en comunidad, convivir con otros grupos pastorales. Lo pasamos muy bien y fue una gran jornada”.
En la misa, Monseñor Bernardo también se mostró feliz, ante una Catedral llena de la energía joven. Dijo a los presentes “me llena de alegría participar con ustedes en esta celebración jubilar, creo firmemente que este 2025 es un año de gracia, que debemos apreciar y acoger con los ojos de la fe y con el corazón puesto firmemente en la única esperanza que no defrauda, que es la persona de Jesucristo. Si lo buscan con fe y perseverancia nunca les defraudará”. Queremos vivir la vida como peregrinos con Jesús, prosiguió, “ser sus discípulos y amigos, queremos conocer a Jesús en profundidad como un amigo conoce a su mejor amigo, cuáles son sus sueños, qué es lo que le gusta, qué le entusiasma, qué le causa pena, qué lo ilusiona, qué lo decepciona. Con los buenos amigos se comparte el tiempo, se cuentan los secretos del corazón. En definitiva, se comparte un proyecto de vida”.
Fanny Salazar, delegada Episcopal para la Juventud, también estaba muy contenta de celebrar este gran Jubileo en Concepción. Señaló, “de alguna forma estábamos en sintonía con Roma, donde nuestros jóvenes peregrinos se encontraban en Tor Vergata, mientras nosotros recorríamos las calles de Concepción rumbo a la Iglesia Catedral para encontrarnos con el Señor. Tuvimos una hermosa jornada de encuentro, quedamos con el corazón llenito porque superamos nuestras expectativas, ya que duplicamos el número de inscritos”.
Finalmente, el asesor de la Vicaría para la Juventud, sacerdote Ricardo Valencia, afirmó “hoy, muchos jóvenes peregrinos de la esperanza han dicho que quieren estar unidos, que quieren caminar juntos. Hemos peregrinado por las calles de Concepción, hemos hecho adoración al Santísimo, nos hemos reconciliado, confesado, hemos celebrado la Eucaristía y hemos caminado con esperanza no hacia la Catedral, sino hacia Jesucristo. Eso es lo que refleja esta juventud del Papa que se ha reunido también en Concepción, uniéndonos al Papa León XIV y a los jóvenes de toda la Iglesia. Los jóvenes tienen un grito de esperanza, y ese grito es Jesucristo vivo”.