Junto a sus comunidades y familias, ocho hermanos de la Escuela del Diaconado Permanente recibieron el ministerio del Lectorado, mientras que uno de ellos recibió en ministerio del Acolitado.
La celebración se realizó en el templo catedral y fue presidida por el Obispo Auxiliar Monseñor Óscar García y concelebrada por el sacerdote Francisco Osorio, director de la escuela del diaconado y el sacerdote Claudio Alarcón, párroco del Sagrario. Acompañaron también otros sacerdotes y diáconos permanentes de la Arquidiócesis.
Recibieron el ministerio del Lectorado Juan Carrasco, de la Parroquia San Matías Apóstol de Lota; Juan Arancibia, de la Parroquia Sagrados Corazones de Jesús y María de Talcahuano; Domingo Anacona y Daniel Baeza, de la Parroquia San Pablo de Chiguayante; Héctor Ruminot, de la Parroquia San Juan Bautista de Hualqui; Víctor Saldías, de la Parroquia Santa Madre de Dios de Concepción; José Jeldres, de la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe de Hualpén y Waldo Solar, de la Parroquia Nuestra Señora de la Candelaria de Tomé. En tanto, Francisco Mella, de la Parroquia El Buen Pastor de San Pedro de la Paz, recibió el ministerio del Acolitado.
Monseñor García invitó a los futuros diáconos a configurarse con Cristo, palabra eterna del Padre. “Vivan la palabra en primera persona, medítenla, sean Evangelio viviente, que las personas puedan percibir que son hombres consagrados, portadores de un mensaje de vida y de esperanza”. También a la luz del Cristo en la fiesta del apóstol Santiago, el celebrante les dijo “destaquen por su humildad, por el servicio. Quien quiera ser el primero, que se haga esclavo de todos, como el Hijo del hombre que no ha venido a ser servido, sino a servir y dar la vida por el rescate por la humanidad. Que cada vez se configure más en ustedes la persona de Cristo, que les llama a esta doble vocación, al matrimonio en primer lugar y luego al diaconado permanente”.
Dos de los hermanos que recibieron ministerios nos compartieron su alegría ante este importante paso. José Jeldres Jara, de la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe de Hualpén, manifestó “en primer lugar dar gracias al Señor por este nuevo paso que hemos dado en el camino al servicio en el diaconado permanente. Estamos en un proceso en que cada día avanzamos en la medida en que el Señor nos da las fortalezas, para este servicio tan hermoso para el bien de la Iglesia y de todos nuestros hermanos”.
Por su parte, Francisco Mella Montes, de la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe de Hualpén, dijo “Es un paso inmenso en mi camino como católico, sé que no soy digno de este ministerio que se me ha entregado, pero estoy seguro que con la fuerza del Espíritu Santo y con la ayuda de Jesús podré seguir este camino trazado para mí. Estoy muy feliz, agradecido de Dios en primer lugar, de mi esposa y de toda mi familia”.
El Obispo Auxiliar agradeció a los candidatos y sus familias en nombre de la Iglesia de Concepción, por su respuesta generosa. Además, pidió a las comunidades y fieles presentes orar por estas vocaciones al diaconado permanente.