El Apostolado de la Divina Misericordia celebró su 29º aniversario en la Arquidiócesis de Concepción en el Templo Catedral. La jornada inició a las 18:30 horas del lunes 14 de julio con el rezo y canto de la Coronilla a la Divina Misericordia, tras lo cual se celebró la Eucaristía, presidida por el Obispo Auxiliar, Mons. Oscar García,
En su homilía, Mons. García expresó su alegría por esta instancia de oración perseverante, invitando a los presentes a no desanimarse ante las dificultades. “Si nosotros lo hacemos con fe y le pedimos con fe al Señor, Él nos concede también la gracia que necesitamos, no solo para nosotros, sino para el bien de la humanidad entera”, afirmó.
Asimismo, subrayó la importancia de confiar plenamente en el Señor y de mantenerse fieles, incluso cuando no se es comprendido, ni siquiera en el seno de la propia familia. “Cuando correspondemos al amor del Señor, muchas veces significa ir contra corriente. Pero nuestra fortaleza es el Señor”, agregó, citando el Salmo: “Nada temo, porque Tú estás conmigo”.
Mons. García también insistió en que la fe verdadera no puede disociarse de las obras. “Muéstrame tu fe sin las obras y yo, por mis obras, te mostraré mi fe”, recalcó, citando el Evangelio. En esa línea, invitó a los fieles a vivir la misericordia no solo como una devoción, sino como una acción concreta: ir al encuentro del hermano que sufre, reconociendo en él el rostro de Cristo.
Finalmente, alentó a los miembros del Apostolado a seguir siendo canales de la misericordia de Dios. “No duden del poder de la oración. El Señor se sirve de los más pequeños y humildes para hacer su obra. Que todos los que nos vean puedan reconocer, a través de nuestros gestos y palabras, que somos hombres y mujeres de la misericordia de Dios”.
La celebración culminó con un renovado compromiso de oración por la conversión del mundo y por ser signos vivos del amor misericordioso de Cristo en medio de la sociedad.