Estudiantes, coordinadores y agentes pastorales compartieron durante una semana con familias de Pinto y El Rosal, en una experiencia de evangelización que también incorporó a jóvenes de la Universidad Católica de Temuco.
Puerta a puerta y bajo la lluvia, cerca de 60 misioneros recorrieron Pinto y El Rosal para encontrarse con sus comunidades, acompañar a personas mayores y enfermas y compartir distintas instancias de evangelización. La experiencia formó parte de una nueva versión de las Misiones de Invierno de la Dirección de Pastoral de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), desarrolladas en la Región de Ñuble.
La iniciativa convocó a estudiantes, coordinadores y agentes pastorales de distintas sedes de la UCSC, quienes se alojaron en dependencias de la Parroquia Nuestra Señora del Tránsito de Pinto y compartieron una intensa semana de acompañamiento comunitario y cercanía con las familias del sector.
El coordinador general de las misiones y voluntariados de la UCSC, Francisco Burgos, explicó que el sentido de esta iniciativa está profundamente unido a la misión evangelizadora de la Iglesia y a la formación integral de los estudiantes.
“El objetivo de las misiones es siempre estar en línea con la misión de la Iglesia, en este caso diocesana, que impulsa las misiones, y también propiciar el encuentro personal con Jesucristo, tanto desde los misioneros hacia la comunidad como desde la comunidad hacia los estudiantes. Buscamos acompañar a las personas y que, a través de las distintas actividades, alguien pueda experimentar la presencia de Dios, la conversión y el amor de Jesús”, señaló.
Durante la semana, los voluntarios realizaron visitas puerta a puerta, bendiciones de hogares, acompañamiento a personas mayores y enfermas, celebraciones de la Eucaristía, unción de enfermos, talleres para adultos y actividades recreativas para niños, niñas y jóvenes.
Uno de los ejes formativos de la misión fue la reflexión en torno a la encíclica Dilexit Nos, publicada por el Papa Francisco, cuyos contenidos fueron abordados diariamente en encuentros con la comunidad.
Más allá del trabajo realizado en las localidades, las Misiones de Invierno buscan generar una experiencia formativa para los propios estudiantes, permitiéndoles conocer otras realidades y fortalecer habilidades como el trabajo en equipo, la empatía y el liderazgo.
“Aporta muchísimo a la formación de los estudiantes, porque comparten con personas que no son necesariamente sus compañeros de carrera y conocen historias de vida en contextos de vulnerabilidad y dificultad. Esto fortalece su sentido de integralidad y les permite ponerse en el lugar de otros. Vuelven con una mirada distinta de la sociedad, más consciente y comprometida con el servicio”, afirmó Burgos.
En esta versión participaron estudiantes de distintas sedes de la UCSC y la misión contó además con el acompañamiento de los coordinadores pastorales Jorge Ceballos, de la sede Chillán; Josefa González, de la sede Cañete; Camila Valdebenito, de la sede Talcahuano y Facultad de Derecho; y la hermana Esther Castro, de la Pastoral de Trabajadores de San Andrés.
Uno de los aspectos destacados de esta edición fue la participación de 10 estudiantes de la Universidad Católica de Temuco (UCT), quienes se incorporaron a las actividades como parte de una pasantía misionera, fortaleciendo los vínculos entre ambas instituciones católicas.
La estudiante de Pedagogía en Educación Diferencial UCSC y Jefa de Escuela, Rocío Gutiérrez, destacó el ambiente fraterno generado entre los jóvenes de ambas universidades.
“Esta versión de las Misiones de Invierno fue muy especial. Tuvimos la oportunidad de compartir con más de 50 jóvenes entre la UCSC y la UCT, pues en esta ocasión hicimos alianza con nuestra universidad hermana. Fue una instancia en la que pudimos hacer nuevas amistades y afianzar lazos, y eso se ve reflejado hoy en que los jóvenes de la UCSC se buscan y comparten en la pastoral como hermanos”, expresó.
Las actividades fueron acompañadas espiritualmente por el Pbro. Sebastián Uribe, párroco de Nuestra Señora del Tránsito de Pinto y capellán de la sede Chillán de la UCSC. También participaron Monseñor Bernardo Álvarez, Vice Gran Canciller UCSC y Obispo Auxiliar de Concepción, y el Pbro. Víctor Álvarez, Director de Pastoral UCSC, quienes compartieron con los misioneros durante las jornadas.
Las Misiones de Invierno finalizaron con una mateada comunitaria que reunió a los voluntarios y las familias de Pinto y El Rosal. La iniciativa se enmarca en el trabajo de la UCSC por promover una formación integral inspirada en el Evangelio, articulando la experiencia universitaria con el servicio, la misión y el encuentro con las comunidades.