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Comunidad acompañó aniversario de instituciones en Eucaristía presidida por Monseñor Álvarez en Tomé

Publicado el: 20 Julio, 2026

Con profundo recogimiento, la comunidad de la Parroquia Nuestra Señora de la Candelaria de Tomé celebró la Eucaristía del domingo 19 de julio, presidida por el Obispo Auxiliar de Concepción, Monseñor Bernardo Álvarez y concelebrada por el párroco padre Germán Hermosilla. En la Santa Misa se agradeció por un año más de existencia de las organizaciones Damas de Rojo y Corporación de ex Trabajadores y Trabajadoras Textiles de Tomé en su quincuagésimo y décimo primer aniversario respectivamente.

En la homilía, el celebrante destacó “celebramos y queremos dejarnos iluminar por el don de Dios que significa la presencia maternal de la Virgen Nuestra Señora del Carmen, aquel que hemos recordado este reciente 16 de julio. Este año 2026 se promueve en todas las comunidades católicas el centenario de un acto importante en la vida de nuestra patria, como fue la coronación de la Virgen del Carmen. Frente a la solicitud formulada a la Santa Sede por el Arzobispo de aquel tiempo, se permitió en el año 1926 que Chile pudiera hacer este acto devocional de coronar a la Virgen, que de ahí en adelante la conocemos como Reina y Madre de esta patria nuestra”.

Si miramos la devoción a la Virgen del Carmen, prosiguió Monseñor Bernardo, “está muy arraigada en nuestra región. La imagen más antigua de la Virgen del Carmen en todo Chile está en la Parroquia San Agustín de Concepción, traída por los padres agustinos en tiempos de la primera evangelización. Si bien la devoción más fuerte está en La Tirana, la imagen más antigua se encuentra en Concepción”.  “Nosotros reconocemos a María como madre nuestra, porque el Mismo Señor, entregando su vida en la cruz, le dijo a su discípulo amado “ahí tienes a tu madre” y a María le dijo “mujer, ahí tienes a tu hijo”, y como dice el Evangelio, desde ese momento en discípulo la acogió en su casa. María recibe en ese momento esta especie de nueva vocación de parte del Señor Jesús, para vivir lo que nosotros llamamos la maternidad espiritual de la Iglesia, madre de los discípulos y discípulas del Señor”.

Finalmente, en alusión a la parábola del trigo y la cizaña correspondiente al evangelio del día, el Obispo Auxiliar destacó “si vemos la propia experiencia, en nosotros se manifiestan estas dos intenciones o realidades: por un lado, las buenas intenciones, los buenos deseos, el querer de Dios que uno quiere vivir, servir y manifestar, pero por otro lado los deseos del mal, los malos sentimientos, malas acciones o malas intenciones”. “El llamado es que nosotros podamos tener una conversión personal de vida por los buenos frutos, y que cuando aparezcan los resabios de la cizaña en nuestro corazón podamos combatirlos, para que en definitiva prevalezca siempre el Reino de Dios, su justicia en nuestros corazones. Por eso hablamos de la conversión permanente del corazón porque esto no es algo que termina de un momento a otro, sino que es un combate de toda la vida, para que los buenos frutos prevalezcan y la mala semilla sea cada vez menos efectiva en nuestros corazones”.

La Eucaristía fue acompañada por el conjunto folclórico de personas mayores “Rejuvenecer Cantando”. Antes de la bendición final, entregaron unas palabras de saludo el presidente de la Corporación de Ex Trabajadores y Trabajadoras Textiles de Tomé, don José Barra y el alcalde de la comuna, don Ítalo Cáceres. Además, algunas parejas bailaron un pie de cueca.

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