Niños, dirigentes y asesores de la Juventud Parroquial Chilena (JUPACH) se reunieron el sábado 12 de octubre para celebrar el Día del Jupachino.
La actividad, en que participaron las nueve comunidades presentes en la arquidiócesis, se realizó en las dependencias de la Universidad Católica de la Santísima Concepción.
Durante la jornada, los participantes vivieron momentos de oración, hubo talleres formativos, dinámicas y juegos. El encuentro terminó con la Santa Misa, que fue presidida por el asesor de JUPACH, padre Ricardo Valencia.
El padre Ricardo afirmó que desde hace casi sesenta años “los jóvenes han estado acompañando en nuestras parroquias a los niños y mostrándoles a Jesús. Es una labor que la Iglesia ha realizado de forma constante durante 59 años. Lo que es muy valioso, porque son miles los niños que han encontrado a Jesús como hermano mayor en JUPACH. Y que esto haya sucedido es un gran don para la Iglesia”.
Además, destacó que el Día del Jupachino “se desarrolló entre juegos, en un gran ambiente de fraternidad. Todos los niños que participaron pudieron hacerlo con alegría, porque eso es lo que viven en sus comunidades”.
Asimismo, señaló que “el trabajo que proyectaron y organizaron todos los dirigentes jóvenes, estuvo enfocado en que los niños pudieran también integrarse con los niños de los otros grupos locales”. En ese sentido, aseveró que “son pocas las instancias en que los niños y jóvenes de las diversas parroquias se encuentran. Y aquí pudieron integrarse, porque los juegos estaban pensados para que ninguno se sintiera excluido”.
Entre quienes participaron en la celebración del Día del Jupachino estaba Paulina Beltrán, de Jupach San Esteban de Talcahuano, quien comentó que “fue una experiencia bonita, donde se pudo compartir con los distintos grupos locales, tanto con los niños como con los adultos. Fue una jornada bastante entretenida, de compartir y de conocer un poco más a los distintos grupos de Jupach”.
Por su parte, la delegada episcopal para el Servicio de la Niñez, Fernanda Lara, aseveró que “en JUPACH los niños descubren el Evangelio de una manera única, a través del juego y actividades que fomentan las habilidades blandas. Es un espacio, donde cada fin de semana, los niños profundizan en su fe y crecen en valores, que son pilares fundamentales para sus vidas”.
“Agradecemos por cada niño y niña jupachina que participa con amor en este movimiento y llega a conocer a Jesús. Ellos se comprometen a llevar adelante el mensaje del Señor y a mostrar su Evangelio a quienes les rodean. Al mismo tiempo, son las comunidades las que los acogen y acompañan en este significativo viaje espiritual. Este apoyo refuerza los lazos de unidad y fe, algo que es esencial y se refleja en lo que conocemos como Iglesia”, enfatizó.
Finalmente, animó a la comunidad a rezar “por todos los jupachinos, por su dedicación y por las comunidades que los respaldan en su misión”.