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Corpus Christi: Arzobispo llamó a vivir la Eucaristía como fuente de fraternidad

Publicado el: 7 Junio, 2026

Con una Eucaristía y posterior procesión con el Santísimo Sacramento por la Plaza de la Independencia, se celebró la Solemnidad de Corpus Christi en la Catedral de la Santísima Concepción, presidida por el Arzobispo de Concepción, Mons. Sergio Pérez de Arce.

La celebración recordó el lugar central de la Eucaristía en la vida de la Iglesia y la presencia real de Jesucristo bajo las especies del pan y del vino. En su homilía, el Arzobispo explicó que esta solemnidad busca renovar la fe en Cristo vivo y presente entre su pueblo.

“Cristo está realmente presente en la Eucaristía. Él ha querido permanecer en este hermoso sacramento y acompañarnos en el camino de nuestra vida. Mientras luchamos, sufrimos o nos alegramos, ahí está el Señor caminando con nosotros”, señaló.

Mons. Sergio recordó que la Eucaristía alimenta a un pueblo peregrino, llamado a vivir su fe en medio del mundo. A la luz del relato del pueblo de Israel en el desierto, destacó que los cristianos se acercan al altar llevando consigo las alegrías, preocupaciones y sufrimientos de la humanidad.

“Venimos a alimentarnos del Señor para seguir el camino, para seguir entregándonos en el amor. Somos un pueblo peregrino y la Eucaristía nos fortalece para vivir nuestra fe en medio del mundo”, afirmó.

Asimismo, subrayó que la comunión eucarística conduce necesariamente a la fraternidad. Citando a san Pablo, recordó que quienes participan del único pan forman un solo cuerpo y están llamados a construir comunión.

“La Eucaristía no es una cuestión meramente individual. Nos hace hermanos porque participamos del único pan que es Cristo. Por eso nos invita a crear fraternidad y a ser artesanos de comunión en medio del mundo”, expresó.

Finalmente, destacó las palabras del Evangelio de san Juan, donde Jesús se presenta como el Pan vivo bajado del cielo. “El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él. Cristo permanece en nuestra vida y nosotros permanecemos unidos a Él. Es un regalo que nos llena de vida y nos llama a ser testigos suyos en medio del mundo”, indicó.

Cristo camina con su pueblo

Al concluir la Eucaristía, el Santísimo Sacramento fue expuesto solemnemente y llevado en procesión por la Plaza de la Independencia.

Durante el recorrido, los fieles realizaron cuatro estaciones de oración dedicadas a la paz, las familias, la ciudad de Concepción y las personas más necesitadas. En cada una de ellas se proclamaron textos bíblicos y se elevaron súplicas para que Cristo fortalezca los hogares, bendiga la vida de la ciudad y haga de la comunidad cristiana un signo de esperanza y servicio.

La procesión concluyó en la Catedral con la bendición solemne con el Santísimo Sacramento, renovando la certeza de que Cristo permanece presente en medio de su pueblo y continúa acompañando el caminar de la Iglesia.

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© Arzobispado de Concepción