El movimiento Equipos de Nuestra Señora (ENS-Chile) celebró el aniversario número 20 de su llegada a Coronel el pasado lunes 15 de agosto, fiesta de la Asunción de la Santísima Virgen María.
El encuentro se realizó en la Parroquia San Pedro de Coronel, donde rezaron el Rosario, participaron en la Eucaristía y compartieron un almuerzo, lo que debido a la pandemia hace mucho tiempo que no se efectuaba.
Los matrimonios que conforman los Equipos de Nuestra Señora fueron acompañados en este encuentro por el Padre Ricardo Valencia, el Padre Pedro Gómez y el Padre Flavio Torres.
Carlomagno Espinosa, quien junto a Sandra Rebolledo conforma el Matrimonio Responsable de los Equipos de Nuestra Señora en la Arquidiócesis de Concepción, afirmó que “fue un momento muy especial, porque hicimos una oración meditada, rezando el Rosario con toda la comunidad de Coronel, que participó en la fiesta de la Asunción de la Virgen”.
Además destacó que “en medio de la misa, el Padre Ricardo le dio la bendición a todos los matrimonios que estaban presentes, tanto a los de los Equipos como los de la comunidad. Fue muy bonito y muy emotivo”.
Carlomagno Espinosa recalcó que durante el encuentro “se notaba que el Espíritu Santo estaba presente y pusimos mucho énfasis en la oración”. Además, señaló que “la tarea hoy día es que el movimiento se fortalezca, que entren nuevas parejas y que a futuro podamos crecer con nuevos Equipos no tan solo en Coronel, sino que también en Concepción y Chiguayante”.
En ese contexto dijo que “ya estamos trabajando también en Hualqui y pronto iremos a trabajar con el Padre Ricardo en Santa Juana (…) y con el Padre Pedro en Los Sagrados Corazones de Jesús y de María, donde iremos a hacer una orientación para que nuevas parejas se incorporen al trabajo en la parroquia y después al trabajo del movimiento”.
“Nuestra intención siempre ha sido fortalecer a cada una de las parroquias donde estamos insertos, trabajando en ellas”, enfatizó.
Durante el encuentro, los matrimonios de los Equipos de Nuestra Señora le entregaron un presente a los sacerdotes que los acompañaron y también oraron por la beatificación del Padre Henri Caffarel, fundador del movimiento en 1947.