La Conferencia Episcopal de Chile propone para cada mes del año 2025 una intención de oración por la Iglesia en Chile, su caminar, sus procesos y la vida pastoral del Pueblo de Dios que peregrina en nuestro país.
Entre las intenciones de oración se relevan diversas realidades sociales y eclesiales de nuestro país, buscando poner en común los anhelos de bienestar, respeto, dignidad y el servicio a los demás, entre otros, para la construcción de una mejor sociedad. Estas intenciones de oración han sido publicadas en el Ordo Litúrgico Pastoral 2025.
Invitamos a todas las personas y comunidades a que durante este año tengan presentes en sus oraciones las intenciones que la Iglesia Católica en Chile ha priorizado. También se ponen a disposición las intenciones de oración del Papa Francisco para el este año 2025.
Oremos por el año jubilar 2025, para que la Iglesia sea un vivo testimonio de verdad, libertad, paz y justicia. Que este tiempo de gracia sea una oportunidad para renovar el encuentro con Jesucristo y reavivar la esperanza de la venida del Reino.
Oremos por quienes padecen algún tipo de enfermedad o dolencia y por quienes les cuidan. Para que el Señor los conforte en sus padecimientos y que encuentren en su entorno solidaridad, apoyo y cariño fraternal.
Oremos por los estudiantes, educadores y personal de apoyo, para que en este año académico con la sabiduría edifiquen comunidades educativas que sean verdaderos espacios de aprendizaje, acogida y crecimiento humano integral.
Oremos por nuestras comunidades para que las celebraciones pascuales nos fortalezcan en lo esencial de nuestra fe y nos impulsen a la misión evangelizadora, testimoniando al mundo entero la alegría y la paz de Jesucristo resucitado.
Oremos para que, por intercesión de San José obrero, todos podamos contar con un trabajo digno que nos permita desarrollarnos como personas, sostener a nuestras familias, humanizar la sociedad y colaborar en la construcción el Reino de Dios.
Oremos para que el Señor despierte entre nosotros vocaciones a la vida sacerdotal y religiosa. Que podamos comprometernos como comunidad a acompañar y animar a los que son llamados.
Oremos por todos quienes trabajan y sirven de manera generosa y abnegada a través del voluntariado. Que las diversas expresiones de misericordia, servicio y amor al prójimo, interpele a toda nuestra comunidad a una mayor solidaridad.
Oremos por las personas migrantes, desplazados y refugiados, para que a través de la gracia del Señor seamos capaces de acogerlos como hermanos, sin colocar etiquetas ni prejuicios y avancemos así en la edificación de un país cada vez más inclusivo.
Oremos para que en este mes de la Patria valoremos el vivir juntos, y que los festejos nos recuerden que estamos llamados a ser un país en donde el diálogo, buen trato e integridad sean parte del Alma de Chile.
Oremos por las familias que viven diferentes tipos de dificultades para que, contemplando la Sagrada Familia, cultiven el diálogo y el perdón como camino para superar las crisis.
Oremos para que nuestra sociedad chilena no sucumba ante la división y polarización. Que, bajo el amparo de la Virgen María, Señora del Carmen y Reina de Chile, vivamos todos como hermanos.
Oremos por todos los pueblos de la tierra, especialmente, por las naciones que viven en contextos de guerra o conflicto, para que esta Navidad despierte en las autoridades y en el pueblo los deseos y la voluntad de construir la paz.
Fuente: Secretariado Pastoral CECh