Hace 12 años estuvo en Concepción, en la sede de DuocUC, y en junio pasado, la visitó nuevamente, como parte de un recorrido por distintas sedes en el país. El destacado filósofo y académico José Ramón Ayllón es del norte de España. Cuenta que nació y vivió siempre al lado del mar: en Galicia y en Santander, por lo que siempre se ha sentido como en casa en esta ciudad del Biobío.
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En su visita, expuso dos temas para la comunidad penquista y universitaria: “Ciudadanos para una sociedad mejor” y “La conciencia moral”, ambas permitieron conocer la vasta reflexión de este escritor ibérico, con más de 30 años de trayectoria, y cuyas obras pasan por biografías, novelas y ensayos, donde aborda las humanidades, la ética, la bioética y la conducta humana.
-Dado los años de su reflexión en torno al hombre y la sociedad, ¿cuál es la relevancia de ambos temas en la realidad actual, en un mundo tan polarizado?
-Es más importante que nunca, precisamente porque la sociedad está un poco deconstruida por el conflicto que generan las ideologías, y que se ha vivido en Chile hace pocos años, en acontecimientos muy tristes. En España también tenemos experiencia de eso y en muchos países occidentales.
Las ideologías lo que quieren es acabar con los pilares de la civilización occidental: “la verdad”, por un lado, que debemos en parte a los griegos, y la Ley Natural, por otro, que también le debemos en cierta medida a los romanos y a su Derecho, y al Dios cristiano, la Biblia y la Iglesia Católica. Eso está en la mira de las ideologías como la masonería, el positivismo, el psicoanálisis, el ecologismo radical, la ideología de género, el marxismo. Son muchas ideologías que van a lo mismo: acabar con una civilización. Pienso que hay que ser claros, hablar con buenas palabras y con palabras amables, lo que es correcto, pero a veces nos perdemos en la palabrería. Hay que saber exactamente qué es lo que nos estamos jugando, y aquí hay una guerra por acabar con una civilización.
Esto ya había empezado con la Revolución Francesa -basta con saber un poco de historia para apreciar que es así-. El problema es que tampoco sabemos mucho de Historia. En España al menos, la historia es como “la cenicienta”, y los españolitos pues no saben nada o muy poco. Si bien la historia de España es complejísima, pues son muchos siglos y muchos reinos, eso no es una excusa. Hay que saber historia, porque si no, no sabes dónde estás, ni quién eres, ni entiendes el mundo.
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