Con una nueva misa en la Catedral, la Iglesia de Concepción continuó su oración por el Papa Francisco, recordando su vida y legado como pastor universal. La Eucaristía de este martes 22 de abril fue presidida por el Obispo Auxiliar de Concepción, Mons. Oscar García, y concelebrada por el Pbro. Cecilio de Miguel y el Pbro. Pedro Gómez.
Durante su homilía, Mons. Oscar destacó la profunda coherencia entre la vida del Santo Padre y el mensaje del Evangelio. “Para todos nosotros, era una Biblia abierta. A través de él y de su voz, podíamos interpretar también la voluntad y el querer de Dios para la humanidad de hoy”, expresó.
El obispo invitó a los fieles a renovar su fe a la luz del testimonio del Papa Francisco: “Solo cuando tenemos una fe auténtica y confiada en Dios, encontramos verdadero sentido en nuestra vida cotidiana. El primer llamado que hoy nos hace desde el Cielo es: reaviva tu fe. Sé testigo en medio de tu propia realidad y en las periferias existenciales”.
Mons. Oscar también repasó el magisterio del Santo Padre, destacando sus cuatro encíclicas y siete exhortaciones apostólicas, como Fratelli Tutti y Laudato si’, señalando su firme llamado a vivir la fraternidad y a cuidar de la creación como expresión de la fe.
“Su mensaje no puede quedar en el margen del camino. Tiene que marcar la diferencia en nuestra forma de vivir. Que su legado no solo sea recordado como extraordinario, sino vivido con profundidad”, enfatizó el obispo auxiliar.
La homilía concluyó con un llamado a la santidad desde lo cotidiano: “El Papa Francisco fue un Evangelio vivo. Ojalá también nosotros podamos reproducir —aunque sea en la pequeñez— esa santidad que él nos mostró, para que, con nuestra vida, otros también puedan encontrarse con Jesucristo”.