“Creemos que el hombre de hoy es el gran ausente en la Iglesia, por lo que nuestras comunidades están constituidas sólo por hombres. La única mujer que nos acompaña siempre es la Santísima Virgen”. Así se lee en parte de la carta enviada por las comunidades de Madrugadores al Papa Francisco, quien en su respuesta los animó a seguir adelante con las 3M que resumen la espiritualidad del movimiento: Misa-Mesa-Misión.
La primera comunidad de Madrugadores surgió en Rancagua hace más de 30 años y hoy son más de 300 las comunidades presentes en 16 países. Mientras que en la Arquidiócesis de Concepción están en cerca de 15 comunidades parroquiales y en el Santuario de Schoenstatt.
Los Madrugadores surgieron en torno al Santuario de Schoenstatt en Santa Cruz de Triana de Rancagua y fueron fundados por laicos. De acuerdo a lo expuesto por Juan Enrique Coeymans en la celebración de los 20 años, esta “corriente de vida” nació de un deseo de tener un encuentro más personal con la Mater y Dios, y tener la posibilidad de vivir momento de oración profunda y paz, en un horario que les permitiera cumplir con sus obligaciones y compromisos: “Es la sana búsqueda de un momento en que uno sea uno mismo y se relacione con Dios en cuanto varón. Hay un deseo de estar con el Señor y la Mater, de hacer guardia y compañía. De estar con ellos cuando todos duermen”.
Asimismo, señaló que “al surgir en torno a un santuario de María, nace con una impronta mariana y pentecostal. Varones con María implorando el Espíritu Santo. Hay una clara vocación cenacular en nuestra fundación”.
Al principio los Madrugadores sólo eran schoenstattianos, pero luego se sumaron hombres de diferentes movimientos y carismas, con distintos grados de pertenencia a la Iglesia y diferentes situaciones familiares.
“La no integración de mujeres en nuestras comunidades no tiene nada que ver con rasgos discriminatorios o machistas, tan presentes en nuestra cultura, especialmente latina, sino más bien con el encargo o don que Dios nos hace y que consiste en atraer a la mayor cantidad de hombres para ponerlos en su presencia y la de su Madre, la Santísima Virgen”, explicó.
Gustavo Muñoz, Rodrigo Cáceres, José Arias y Luis Giacaman son Madrugadores y relatan que se reúnen los sábados cada quince días en los Santuarios de Schoenstatt o en las Parroquias donde están cada una de sus comunidades. Además, desde 2022 se están realizando Encuentros Diocesanos de las comunidades de Madrugadores de la Arquidiócesis de Concepción, gracias a una iniciativa de Monseñor Bernardo Álvarez. Ya se han realizado encuentros en Montahue y prontamente se efectuará otro en el Centro de Espiritualidad San Luis Gonzaga de Chiguayante.
Como se mencionó anteriormente, la espiritualidad de los Madrugadores se resumen en las 3M: Misa, Mesa y Misión. Y suelen reunirse cerca de las siete de la mañana.
“La madrugada se inicia con Misa cuando es posible. Y si no, con el rezo del Rosario y meditación, y/o con la lectura y reflexión del Evangelio del día, según sea el carisma de cada comunidad. Posteriormente pasamos a compartir un desayuno fraterno -Mesa- que es una instancia muy importante, porque nos permite cultivar los vínculos y por ende fortalecer nuestra comunidad (…) Finalmente, nuestra Misión es promover e impulsar fraternal y alegremente el vínculo con Dios, Cristo y María; el fortalecimiento y conquista de la santidad de la vida diaria y el empeño apostólico por transformar cristianamente al mundo, como instrumentos marianos, a través se encuentros varoniles de oración y Eucaristía de madrugada en santuarios, ermitas e iglesias”, explicaron.
Además, precisaron que las comunidades de Madrugadores “son comunidades de pares, es decir, no tienen jefes. Sólo cuentan con coordinadores para la programación de actividades propias o con otras comunidades, acoger a nuevos integrantes y programar actividades futuras”.
En noviembre de este 2023 se realizó el XVIII Encuentro Nacional de Madrugadores en Rancagua, donde participaron más de 600 madrugadores de Chile y del extranjero, 80 de los cuales eran del Santuario de Montahue y de doce parroquias de la Arquidiócesis de Concepción.
Los Madrugadores tuvieron la oportunidad de peregrinar al Santuario de Santa Teresa de Los Andes el primer día del encuentro y al día siguiente, iniciaron la mañana con la celebración de la Misa, que fue presidida por el Obispo de San Felipe, Monseñor Gonzalo Bravo, quien luego de la celebración eucarística expuso el tema “La Virgen María en los tiempos del Chat GPT”. También Trinidad Ried habló acerca de “La interioridad”, Nicolás Zalaquett sobre “La Solidaridad” y Gonzalo Illanes acerca de “La Sinodalidad”.
Después de cada exposición, los participantes se reunieron en grupos y al final del día expusieron las conclusiones respecto de cada uno de los temas. Gustavo Muñoz, Rodrigo Cáceres, José Arias y Luis Giacaman explicaron que “el propósito de éstas es ponerlas en práctica en nuestras comunidades de Madrugadores y en general en nuestro quehacer diario”.
Durante las horas de desayuno, almuerzo y comida, “en las mesas hubo encuentros entre madrugadores de distintas comunidades, lo que generó nuevos vínculos y fortaleció los ya existentes”.
El penúltimo día en la noche, se realizó una presentación artística y al día siguiente se finalizó el encuentro con una peregrinación y la Misa de cierre, que fue presidida por el Nuncio Apostólico en Chile, Monseñor Alberto Ortega.
Para Gustavo Muñoz, Rodrigo Cáceres, José Arias y Luis Giacaman este encuentro, en el que también pudieron participar de manera online los Madrugadores que no tuvieron la posibilidad de viajar, fue “una experiencia única, dada la particularidad de reunirnos sólo hombres llamados por la Virgen María, por escuchar un coro de 600 voces alabando a Dios, a Jesús y a la Virgen; por tener la posibilidad de conversar con Madrugadores de distintas edades, diferentes situaciones familiares, distintos trabajos, de otras regiones y otros países; la posibilidad de escuchar y enriquecerse con testimonios maravillosos de algunos madrugadores de cómo se han acercado más a la Iglesia, como han conocido más a la Virgen, a través de estas comunidades. Darnos cuenta también de que todos somos importantes para Dios, todos somos hermanos sin distinción y que tenemos una Madre común que nos ama y que nos une”.
Además, destacaron “la oportunidad de asistir a charlas muy interesantes, que llaman a la reflexión y sobre todo a la acción” y comentaron que este movimiento es “una corriente de vida importante para la Iglesia, lo que queda demostrado en que varios sacerdotes y algunos obispos son Madrugadores”.
Puedes conocer más acerca de esta espiritualidad, que ha sido una puerta de entrada y retorno de numerosos hombres a la Iglesia, visitando el sitio web: www.madrugadores.cl
Fuente: Revista Nuestra Iglesia