Misa de Miércoles de Ceniza en la Catedral de Concepción

Publicado el: 15 Febrero, 2024

Con un llamado a la humildad y la conversión, el Obispo Auxiliar de Concepción, Monseñor Oscar García, presidió la Misa de Miércoles de Ceniza, la tarde de este 14 de febrero en el templo Catedral.

Con Miércoles de Ceniza se da inicio al tiempo de Cuaresma, en que preparamos el corazón de la mejor manera posible para celebrar, como verdaderos hijos de Dios, el gran amor y el misterio de la salvación, que el Señor ha querido traernos. 

Así lo dijo Monseñor Oscar en su homilía, explicando que la “primera invitación que nos hace este tiempo de Cuaresma, tiempo de gracia, tiempo de Kairós, tiempo de salvación, es a entrar con humildad a nosotros mismos, reconociendo la fragilidad y nuestro pecado, pero con la sinceridad de una verdadera y auténtica conversión, para vivir en la libertad y experimentar la bondad y la misericordia de Dios en cada uno de nosotros”. 

En ese contexto, señaló que esto se conecta con el Evangelio, cuando nos habla del ayuno y afirmó que “el primer ayuno que Dios nos pide es erradicar toda causa de pecado”. Además, sostuvo que “el ayuno, cuando realmente lo buscamos con sinceridad, nos predispone a que podamos ayunar para tender la mano a quien más lo necesita”. En ese sentido, dijo que el ayuno va junto con la caridad, pues nos abstenemos de algo para que, con aquello de lo que nos abstenemos, podamos colaborar con los hermanos que más necesitan. 

Además, recalcó que el ayuno no es una práctica propia sólo del tiempo de Cuaresma, sino que “es una dimensión que tenemos que vivir todos los días, a lo largo de nuestra vida, para que la gracia de Dios habite cada vez más en nosotros” y podamos vivir cómo el Señor nos propone. 

Asimismo, el Obispo Auxiliar de Concepción destacó la importancia de la intimidad con el Señor, pues “si en nuestra vida espiritual no están esos momentos fuertes de oración, en el encuentro con Jesucristo, en el encuentro con su Palabra y la oración por excelencia que es la Eucaristía, poco nos puede servir todo lo otro”. Por eso este tiempo de gracia nos invita a “renovar el deseo de una oración más profunda y auténtica”, agregó. 

Monseñor Oscar aseveró que para que realmente podamos experimentar la Cuaresma como un tiempo de gracia, es necesario que seamos conscientes de que necesitamos la misericordia de Dios y que predispongamos nuestro corazón para erradicar todo aquello que nos aleja de Dios, de nosotros mismos y del prójimo. Por eso el ayuno, la oración y la caridad van en esas tres dimensiones: el ayuno en uno mismo y por uno mismo, la caridad hacia el prójimo y la oración en relación con Dios.  

Luego de la homilía, Monseñor Oscar García bendijo las cenizas, que luego fueron impuestas en la frente de los fieles, como signo de reconocimiento de la propia fragilidad, de la necesidad de misericordia de Dios y de una apertura a la conversión. 

Campaña “Cuaresma de Fraternidad”

En el momento de la presentación de las ofrendas fue llevada al Altar una bandeja con las alcancías de la Campaña “Cuaresma de Fraternidad”, que este 2024 nuevamente irá en ayuda de las familias más vulnerables del país. 

Al término de la Eucaristía, Monseñor Oscar animó a colaborar tanto con la Campaña de Cuaresma, como con la campaña para ir en ayuda de los afectados por los incendios en la Región de Valparaíso y recordó que Casa Betania de Concepción es centro de acopio de alimentos nos perecibles, artículos de aseo y herramientas de trabajo. Además, invitó a los presentes a rezar por ellos. 

Luego de la bendición final, fueron llamados a pasar frente al Altar los integrantes de la Pastoral Social de la Arquidiócesis de Concepción, para recibir el envío de la Campaña de Cuaresma por parte de Monseñor Oscar García.

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