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“Servir con el corazón”: Padre Pablo Leiva es el nuevo vicario episcopal para la Pastoral

Publicado el: 16 Enero, 2025

El arzobispo de Concepción, monseñor Sergio Pérez de Arce SS.CC., nombró al padre Pablo Leiva como vicario episcopal para la Pastoral de la arquidiócesis, servicio que durante 2023 y 2024 había prestado el padre César Pedreros. 

Para el padre Pablo este rol no es algo nuevo, pues lo había desempeñado previamente entre 2007 y 2011. Recuerda que “fue una experiencia enriquecedora, de mucho aprendizaje junto a monseñor Ricardo Ezzati. Hermanas y hermanos que fuimos convocados por el arzobispo para echar a andar una estructura pastoral de servicio a toda la Iglesia de Concepción, que ha estado vigente hasta nuestros días y que ahora habrá que revisar y renovar”. 

Ahora, en 2025, vuelve a prestar este servicio con una profunda disposición a “servir con el corazón”. Es así que buscará “estar disponible y colaborar con quienes están trabajando actualmente en la vida pastoral en el arzobispado y con quienes se sumen”. 

“Espero favorecer el diálogo y la comunión, y poner por encima de todo el amor, que es el broche de la perfección (cf. Col 3,14)”, enfatiza.

Responder al llamado de Dios

El padre Pablo Leiva afirma que asumir como vicario episcopal para la Pastoral, “desde la fe, significa responder a un llamado que Dios me hace mediante la Iglesia y, por lo tanto, aceptar una invitación a colaborar junto al arzobispo en la animación y acompañamiento de la acción pastoral de nuestra Iglesia arquidiocesana”. 

“Asumir este servicio significa también ponerme a disposición de todas las personas y las instancias pastorales que tiene la Iglesia en su quehacer para favorecer la comunión, la participación y la misión”, enfatiza. 

Respecto a los principales desafíos en este servicio, el sacerdote comenta que están aquellos que son permanentes, como “acompañar, animar y fortalecer la vida pastoral de nuestra Iglesia diocesana, favoreciendo un trabajo orgánico, sinodal y de Iglesia en salida misionera”. 

Pero también están los desafíos que surgen en el tiempo, como “el Jubileo Ordinario de 2025 y otros que debamos enfrentar y que emergen de situaciones de la vida concreta, tanto de la Iglesia como de la realidad social”. 

Finalmente, el padre Pablo Leiva señala que “un gran desafío será implementar en la arquidiócesis los frutos y retos que nos ha dejado el reciente Sínodo sobre la sinodalidad” y recalca que esto “nos ayudará a renovar nuestro servicio pastoral”. 

Fuente: Revista Nuestra Iglesia 

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© Arzobispado de Concepción