El Papa invita a “morderse la lengua” para no sembrar “discordia, enemistad y mal”

«Es lo mismo que destruir al otro con la lengua que con una bomba atómica, es lo mismo, destruyes. La lengua tiene el poder de destruir como una bomba atómica»

Después de un comienzo de año accidentado (viajes, cumbres anti abusos…), el Papa Francisco quiso volver a ejercer como obispo de Roma, y se dirigió, este fin de semana,  hacia la parroquia de San Crispino de Viterbo.

Acompañado por la comunidad de Sant Egidio, el ‘Papa-párroco’ se encontró con los niños que van a hacer la comunión, los confirmandos y los padres de los que van a ser bautizados, confesó a algunos fieles, visitó a algunos enfermos y se abrazó con un grupo de sin techo.

Francisco, con los niños de Viterbo

Como ya había advertido durante el rezo del Ángelus, el Papa recomendó a los cristianos “morderse la lengua” antes de provocar los conflictos, pues las críticas y los rumores “son un paso hacia la guerra”.

Todos tenemos defectos

«Todos tenemos defectos pero estamos acostumbrados un poco por la fuerza de la gravedad del egoísmo a ver los defectos de los demás. Somos especialistas (…) porque criticar los defectos de los demás parece dulce, nos gusta», recalcó durante la homilía, en la que criticó lo que consideró “un hábito feo” que «siembra discordia, enemistad y el mal».

«Si tú críticas a los demás empiezas una guerra, un paso hacia la guerra, una destrucción. Es lo mismo que destruir al otro con la lengua que con una bomba atómica, es lo mismo, destruyes. La lengua tiene el poder de destruir como una bomba atómica», subrayó, retomando alguna de las expresiones que ya ha pronunciado a lo largo de estos seis años de pontificado.

Francisco, durante la misa en Viterbo

Dichas guerras llegan a los hogares, a los barrios, a las escuelas, a los puestos de trabajo y a las parroquias por lo que, de cara al comienzo de la Cuaresma, recomendó rezar y, antes de criticar, «morderse la lengua».

Publicado el: 3 marzo, 2019