Con alegría se celebró la Solemnidad de la Inmaculada Concepción en Cerro La Virgen

Más Iglesia Arquidiocesana

Publicado el: 8 diciembre, 2022

Una gran cantidad de fieles llegó hasta el Santuario Cerro La Virgen para participar en las misas que se celebraron durante la jornada de este 8 de diciembre, Solemnidad de la Inmaculada Concepción

La jornada comenzó con la Eucaristía de las 06:30 horas y culminó con la Misa de Clausura de la solemnidad, que fue presidida por el Arzobispo de Concepción, Monseñor Fernando Chomali

Te puede interesar: Continúan llegando los peregrinos al Santuario Cerro La Virgen

A las 17:30 horas se dio inicio a la procesión con la imagen de la Santísima Virgen desde la Plaza San Juan Bosco, acompañada por miembros del movimiento EPE del Colegio Salesiano. Mientras los músicos católicos de M440 animaban a los fieles que ya se encontraban en el santuario. 

Fue así que la última Eucaristía del día se inició pasadas las 18:00 horas y en su homilía, Monseñor Chomali afirmó que “aquí no estamos los mejores, no estamos los más doctos, no estamos los más poderosos. Durante este día hemos venido quienes necesitamos la misericordia de Dios, hemos venido aquellos que creemos que sin el Señor no podemos hacer nada, estamos aquí los que creemos que mirando a la Virgen María podemos tener una vida conforme a nuestra dignidad de ser humano”.

En ese contexto, señaló que “María fue una persona humilde de corazón y a nosotros nos enseñan a ser soberbios, pero sabemos que siendo soberbios nos va muy mal y queremos volver a ser humildes como Ella. La Virgen María no era orgullosa, nosotros somos orgullosos, queremos hacer nuestra voluntad. La Virgen María se declaró sierva del Señor, «hágase en mí según tu voluntad». La humildad de la Virgen María la llevó a decir sí al Señor aunque no comprendía mucho. Yo estoy seguro de que todos los que estamos aquí no comprendemos mucho, incluso lo que creemos, pero sabemos que vale la pena”.

El Arzobispo de Concepción destacó que “hoy día celebramos la salvación que nos viene de Jesucristo a través de la Santísima Virgen María” y valoró que personas tan diferentes se hayan reunido en el santuario, ya que “nos une algo tremendamente profundo: nos une la fe en Jesucristo, nos une el amor a la Virgen María y a la Iglesia. Y ese amor es indestructible y nos garantiza a cada uno de nosotros un sentido en la vida”. Por ese motivo, llamó a nunca olvidar que el Señor nos dice “Yo Soy el Camino, la Verdad y la Vida”.

“Por eso tenemos una roca en la cual asentar nuestra vida, una roca en la cual asentar nuestro trabajo y una roca en la cual asentar a nuestras familias, que tanto queremos”, enfatizó. 

En el momento de la presentación de las ofrendas, además de las especies de pan y vino, fue llevado hasta el Altar el “trabajo arquidiocesano de bajada de la Tercera Asamblea Eclesial Nacional, que para nosotros es la semilla para un trabajo pastoral sinodal en nuestras parroquias”.

Entre las personas que llegaron hasta el Cerro La Virgen se encontraba Andrea Marquez, quien fue junto al movimiento Mamás en el Espíritu del Colegio Salesiano, y señaló que “como madres, nosotras estamos aquí acompañándola a Ella, ahora que nos podemos reunir después de dos años de confinamiento. Y gracias a Ella, a la oración que hacemos constantemente hacia ella, podemos estar aquí reunidas nuevamente  como mamás, como mujeres, como hijas y como abuelas”. 

Por su parte, José Machuca relató que viene junto a su esposa todos los años y “es bonito, porque este momento es algo especial, que se vive una vez en el año, independiente de que uno vaya a la Iglesia o crea, ver a toda la gente unida en un mismo fin es bien lindo y siempre hay un mensaje con el que uno se va para la casa. Así que es hermoso”. 

Asimismo, Silvana Barra expresó que “es bonito ver a la gente reunida, que viene con un mismo fin de amor, de paz, de tranquilidad, que es lo que esperamos todos en este tiempo. Hoy vengo a agradecer todo lo que Dios y la Virgen nos dan”. 

En tanto, para Rocío Macho poder llegar hasta el santuario fue “maravilloso, era algo que necesitábamos” y relató con emoción que fue junto a su madre Clofia Castro, quien viajó desde Angol porque “tenía el deseo de venir a ver a la Virgen, a darle gracias y a pedirle por nuestro país, por nuestro pueblo y por nuestra familia especialmente”.

Más Iglesia Arquidiocesana