CELEBRACIONES SIGNIFICATIVAS

El mes de agosto nos presenta momentos importantes para nuestra vida de fe, colocando en el centro del mes dos celebraciones muy significativas: la celebración de Asunción de la Santísima Virgen a los Cielos y la fiesta de San Alberto Hurtado el día de la Solidaridad, además de Jornada de oración por los pueblos originarios a fines de mes.

María Santísima nos recuerda, con el dogma de la Asunción, el futuro que le depara a la Iglesia, no obstante, las dificultades que se nos dan en esta vida. Como Ella, cada uno de los bautizados está llamado a participar de la vida bienaventurada en los cielos. Pero también como Ella estamos llamados a tener una fe y confianza plena en el Señor, disponiéndonos en todo momento a hacer la voluntad de Dios, al modo como lo ha hecho nuestra Madre Santísima. Por eso, celebrar esta fiesta es un momento para reafirmar nuestra disposición a ser testigos de Dios en medio del mundo, como discípulos-misioneros de Jesús.

En esta línea, un verdadero testigo de Cristo ha sido en nuestra tierra chilena el Padre Alberto Hurtado, que con su entrega generosa nos invita a ser solidarios con los demás. También como San Alberto Hurtado estamos llamados a expresar a través de signos concretos nuestro amor a Dios, preguntándonos como él lo hacía “¿qué haría Cristo en mi lugar?” y que es el lema del Congreso Eucarístico de este año. Aquí podemos descubrir la clave en vida del Padre Hurtado que le llevaba a hacerse esta pregunta y que era la profunda vida eucarística como una misa continuada en su vida cotidiana.

También en nosotros una profunda vida eucarística y amor a la Santísima Virgen, nos llevará de responder a las necesidades de este tiempo, en particular la atención a los más necesitados, como los pueblos originarios, los migrantes, los enfermos, y otros muchos más, que corresponden al rostro de Cristo sufriente aguardando nuestra ayuda.

Pbro.  Pedro Gómez Díaz

Vicario General Iglesia de Concepción

Publicado el: 28 agosto, 2018