Septiembre

El mes de septiembre, junto con ser el mes de la patria, también en la Iglesia es el mes de la Biblia, y podríamos decir que es el tiempo de la creación. Desde el primero de septiembre y hasta el día 4 de octubre se desarrolla desde el año pasado de manera oficial en la Iglesia católica el tiempo denominado de la creación y que pretende generar una cultura de cuidado de la casa común, tal como lo señala el Papa Francisco en la Carta encíclica Laudato Si’.

Para nosotros es significativo que coincida con el mes donde recordamos los principales acontecimientos de nuestra independencia nacional, y por parte eclesial se nos invite a descubrir los tesoros de sabiduría que encontramos en la Sagrada Escritura. Justamente es ahí donde se nos recuerda que todo es obra de Dios y que fuimos moldeados desde la tierra, desde el barro por el Señor, y se nos dio aliento de vida, para luego encomendársenos ser administradores (no dueños) de esta tierra. El verdadero dueño de la Tierra es Dios y a nosotros se nos ha encargado “labrar y cuidar la Tierra” (cf. Gen 2,15), sin embargo, este aspecto parece ser uno de los que más hemos descuidado en toda la historia de la humanidad. El día primero del mes de septiembre el Santo Padre nos ha invitado a una Jornada de oración por el cuidado de la creación, y a iniciar este tiempo de la creación, nos llama la atención sobre la relación que existe entre la pandemia del coronavirus y el poco cuidado que hemos tenido con el Planeta. Lamentablemente hemos sido muy descuidados, e incluso no faltan quienes insisten que es un problema menor o que realmente no es problema y podemos seguir haciendo un uso indiscriminado de los recursos de la tierra. Quienes piensan de esta manera negacionista sobre temas ambientales como el cambio climático, de la contaminación, de la disminución de la biodiversidad, realmente no comprenden que el daño que le provocamos a la tierra finalmente se traduce en un daño hacia el mismo hombre porque “todo está conectado” (LS 138).

En este tiempo que nos queda hasta la fiesta de San Francisco de Asís, patrono de la ecología, reflexionemos respecto al gran don que el Señor nos ha otorgado de nuestra Casa Común, y pidámosle sabiduría para poder realizar las acciones necesarias que generen cambios de hábitos de vida en la sociedad que sean favorables al Planeta.

 

Pbro. Pedro Gómez Díaz
Vicario General y Párroco Ntra. Sra. de Lourdes
Iglesia de Concepción – Chile

Publicado el: 21 septiembre, 2020