El Papa Francisco y la COP 26

El próximo domingo 31 de octubre comienza la COP 26, que corresponde a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, organizada por el Reino Unido en colaboración con Italia, y que continuará debatiendo sobre la crisis medioambiental hasta el 12 de noviembre de 2021 en la ciudad de Glasgow (Reino Unido). Esta conferencia estaba inicialmente programada para noviembre de 2020, pero que por efectos de la pandemia del COVID 19 se reprogramó para esta fecha, lo que debiera mantenernos atentos durante esta semana y los días siguientes a los anuncios que se entreguen ya que nuestro país, como lo advierte el mundo de la ciencia, es uno de los países que más está sufriendo por los efectos del mencionado cambio climático.

En la historia de estas conferencias, no siempre se ha llegado a los acuerdos necesarios para alcanzar los consensos que permitan revertir la situación de crisis climática que nos amenaza, muchas veces por un cierto negacionismo que se sitúa desde la ignorancia y falta de interés por las advertencias que proceden desde el mundo científico, hasta por anteponer intereses personales y económicos que poco se compadecen de un bien común que es responsabilidad de todos.

Probablemente esta conferencia será una de las más importantes, después de lo que fue el acuerdo de París del año 2015, que no habría alcanzado probablemente los acuerdos necesarios si no fuera porque el Papa Francisco, al escribir la Encíclica Laudato Si’, logró sensibilizar a los líderes mundiales. Este año también podemos ver un gesto similar con el mensaje firmado en septiembre de este año por tres grandes líderes religiosos cristianos como el Papa Francisco, Su Santidad Bartolomé I, patriarca ortodoxo,  y Su Gracia Justin Welby, arzobispo de Canterbury en representación de la comunión anglicana (ver Mensaje conjunto del 1 de septiembre de 2021, publicada el 7 de septiembre de este año). Es la primera vez que el Papa Francisco emite una declaración de este tipo en conjunto  con los líderes religiosos mencionados, en donde los tres señalan que “como líderes de nuestras Iglesias, hacemos un  llamamiento a todos, sea cual sea su creencia o visión del mundo, para que se esfuercen por escuchar el clamor de la tierra y de las personas que son pobres, examinando su comportamiento y comprometiéndose a realizar sacrificios significativos por el bien de la tierra que Dios nos ha dado”. Al hacer esta declaración, nos invitan a decidir qué tipo de mundo deseamos y que pensemos en las generaciones futuras. Lo que se encuentra en juego es nuestra propia sobrevivencia,  y nos recuerdan la enseñanza bíblica del libro del Deuteronomio “Escoge la vida, para que vivas tú y tu descendencia” (Dt 30,19).

Para poder controlar la crisis climática se requiere de un cambio en los hábitos de vida, porque el modo como usamos de los recursos de la tierra y la mentalidad de despilfarro y maximización económica según el propio interés a costa de las generaciones futuras, demandan urgentemente un cambio profundo y conversión. Nos recuerdan el Papa y los demás líderes religiosos mencionados que Dios escucha el clamor de las personas más pobres que han sufrido las consecuencias de la contaminación y abuso de la tierra que han realizados los más poderosos, por lo que es el momento para orar intensamente para que los líderes del mundo, en el desarrollo de esta conferencia mundial sobre el cambio climático, se sensibilicen nuevamente y alcancen los acuerdos necesarios ante la amenaza que aqueja al Planeta. Unámonos en oración durante esta semana, para que el deseo del Santo Padre se haga realidad y nuestro mundo sea realmente la Casa Común que soñó nuestro Señor al crearla y colocarnos a nosotros para su cuidado.

Pbro. Pedro Gómez Díaz
Vicario general y párroco de Iglesia Ntra. Sra. De Lourdes

Publicado el: 1 noviembre, 2021