Importante Plebiscito

El próximo 25 de octubre se realizará en nuestro país un importante plebiscito, al que se llega después de más de un año de diversas movilizaciones sociales que han motivado a las autoridades a proponer este camino como vía para resolver las dificultades que existen en nuestro país. Todo esto también coincidió, en nuestra iglesia local, dentro del contexto de una asamblea arquidiocesana, y que este año no se podrá realizar debido a la pandemia del Coronavirus; que ha acrecentado, por otro lado, la crisis social.

El acto cívico del próximo domingo se presenta como un signo  y una nueva oportunidad para la sociedad chilena de solucionar nuestras diferencias por la vía del diálogo, sabiendo que participamos en un mundo que no es homogéneo, sino que es “poliédrico”, como lo llama el Papa Francisco; es decir, donde participan personas de diversas culturas y condiciones sociales, pero donde también nadie está demás, y por medio de la diversidad de culturas y pueblos se expresa una inmensa riqueza que estamos llamados a descubrir y a profundizar en nuestras relaciones humanas, valorando los dones y talentos de cada uno y generando oportunidades para el desarrollo de todos quienes habitamos este hermoso país.

En el reconocimiento y respeto de unos por otros está, entonces, la clave para una sana convivencia y el desarrollo de todos los habitantes de nuestro país, y que san Juan Pablo II denominaba la “civilización del amor”; que hoy más que nunca es importante tener presente, recordando que la violencia no engendra nada, sino más violencia, y que es la caridad la que nos permitirá sentar las bases de una sociedad más fraterna y junta.

El Papa Francisco nos invita al encuentro de unos con otros, y a transformar la sociedad venciendo la cultura del egoísmo y de la autorreferencialidad. Miremos con esperanza este acto ciudadano que se nos avecina, ejerciendo el derecho a sufragar y venciendo la tentación de la automarginación e indiferencia que no construye nada. La constitución de un país en el principal órgano jurídico que éste tiene, y donde tienen que estar reflejados nuestros anhelos y esperanzas de una patria más justa, solidaria y fraterna. Mas allá de las opciones que se han planteado, sea el ‘apruebo’ o el ‘rechazo’, reflexionemos en estos días sobre los ‘pro’ y los ‘contra’ que tiene cada opción, y responsablemente cada uno en conciencia elija la opción que mejor estime conveniente.

P. Pedro Gómez D.
Vicario general y párroco Ntra. Sra. Lourdes

Publicado el: 19 octubre, 2020