donar

Jóvenes sin cansancio

“Un camino sin cansancio”. Con estas palabras el Papa Francisco nos saluda y nos sorprende por tal acierto, en el mensaje central de la XXXIX Jornada de la Juventud 2024, dado a conocer hace un par de meses. Esta jornada se celebrará en la Fiesta de Cristo Rey, el 24 de noviembre, ad portas de vivir el Jubileo de 2025, y sólo unas semanas después de la fiesta de la juventud de la Iglesia de Concepción: la cuadragésima Peregrinación Juvenil a Yumbel, que este 2024 se realiza bajo el lema “Jóvenes Peregrinos de la Esperanza”. 

Mencionar la juventud, sin duda implica un importante desafío y a la vez una interpelación a trabajar este mensaje, teniendo como certeza que en Dios no hay cansancio, ni agobio, ni frustración. En Él no hay desolación. Hoy, en estos 40 años de la Peregrinación Juvenil a Yumbel, los jóvenes repiten las palabras del profeta Isaías: “Los que esperan en el Señor caminan sin cansarse” (cf. Is40,31), pues aunque han existido altos y bajos, más y menos apoyo y acompañamiento, el poder de Dios los sigue levantando en esperanzas, en anhelos y en la búsqueda de la construcción de un mundo mejor. Es verdad que la juventud ha cambiado y siempre cambia. Pero lo que no debe cambiar es este impulso renovador de Dios, que los alienta a cruzar todos los retos. 

Es muy aceptada la comparación de que la propia vida es entendida como una peregrinación. Y esto es lo percibido en el transcurrir de estas décadas de camino hacia Yumbel. 

La primera Peregrinación Juvenil estuvo marcada por una ferviente alegría y fraternidad. Fueron cerca de tres mil jóvenes los que, en una especie de marcha, se dispusieron sin ninguna expectativa más que la de encontrarse con Jesús en medio y al final del camino. 

El contexto claramente era distinto. Nuestro país cruzaba una historia dolorosa en lo político, en lo social y en lo moral. Pero los jóvenes, superando las diferencias y adversidades, se unieron para hacer valer la dignidad de la vida humana. Había allí una búsqueda y renovación, se quería dejar el pasado donde corresponde y continuar un camino de encuentro, reconciliación y paz. 

“¡Jóvenes, crean en Cristo!”. Ese fue el llamado que les hizo el obispo Goic en esa época, para sellar la fidelidad en Dios y en la dignidad humana, excluyendo las divisiones, los desiertos de crueldad y falsedad, y poniendo el foco en la búsqueda presente del Reino de Dios. 

Adultos, ¡crean en los niños y jóvenes! y déjense interpelar por ellos. La peregrinación también es encontrarse con las distintas etapas de la vida, donde Dios habla a todos y también a los pequeños. Vivir en una constante peregrinación es también estar atentos a los mensajes que Jesús te va poniendo en el camino. 

El Papa Francisco se refiere en este último mensaje a la paradoja del descanso, señalando que no se soluciona el cansancio deteniéndose y descansando, más bien hay que ponerse a caminar y volverse peregrinos de la esperanza. 

Fanny Salazar Matamala
Delegada Episcopal de la Vicaría Pastoral de la Juventud

Publicado el: 5 Noviembre, 2024
© Arzobispado de Concepción