LA VOCACIÓN Al ALERO DEL TALLER DE NAZARETH

El Papa Francisco nos invita a orar el próximo domingo 25 de abril por las vocaciones, celebraremos el domingo del Buen Pastor. Desde el eje del año que estamos viviendo dedicado a San José, el Papa se inspira en la vocación del custodio de Jesús, su 58 mensaje para la Jornada mundial de oración por las vocaciones se titula, San José: el sueño de la vocación.

En su carta convocatoria del año de San José, Patris Corde, escrita en la difícil encrucijada humana que estamos viviendo de la pandemia, el Papa invitaba a reconocer la gran misión de San José que se ve actualizada en la gran valoración de quienes, lejos del afán de protagonismo, trabajan con paciencia e infunden esperanza día a día. Así como la vocación y misión de San José se realizó en el silencio y el trabajo constante buscando la voluntad de Dios, hoy en día, también muchas personas encarnan este estilo de vida, de vocación y misión, aunque pasan desapercibidas para muchos, sin embargo, en la mirada y el querer de Dios, su vida, vocación y misión adquieren un valor fundamental en estos días para la manifestación de su plan salvador.

En su mensaje, San José: el sueño de la vocación, el Papa Francisco resalta tres palabras importantes que definieron la vocación de San José: sueño, servicio y fidelidad, tres importantes fundamentos que están llamados a sostener toda vocación, en especial la sacerdotal o religiosa. La primera palabra es sueño, el Papa alienta a considerar la vida en relación con las grandes expectativas y metas, es una llamada a desplegar el espíritu más allá de los típicos objetivos efímeros de nuestro tiempo: éxito, dinero y diversión, estos objetivos efímeros, señala Francisco, no nos satisfacen, su propuesta, en cambio, desde la mirada de San José consiste en acoger y cultivar el sueño de una vida vivida por amor y con amor, este sueño sí que da sentido a la vida, revela su misterio: la vida sólo se tiene si se da. San José acogió los mensajes de Dios para su vida que aparecen narrados en el Evangelio a través de sueños, (cf. Mt 1,20; 2,13.19.22) e hizo de su existencia un don que se expresó en decisiones no fáciles: siempre implicó riesgos y sacrificios de los planes ya trazados, mediante un querer activo y oblativo, su gran regalo fue, sin duda, la vocación y misión de ser el padre del Mesías.

La segunda palabra es servicio, el Papa nos sitúa en el marco de los Evangelios, San José vivió enteramente para los demás, nunca para sí mismo, por este motivo, el Pueblo Santo de Dios lo llama Esposo Castísimo, reconociendo en él este estilo de amor, reflejado en un servicio fecundo sin afán de poseer, expresado en el reconocimiento de las generaciones como su cuidador amoroso, patrono de la Iglesia universal. San José nos descubre una entrega cotidiana y concreta, es su estilo de amor, se esforzó por encontrar y adaptar un lugar para que naciera Jesús, el Papa presenta una imagen hermosa en este sentido: fue la mano tendida del Padre celestial para su Hijo en la tierra, se transformó así en un modelo vocacional interpelante para quienes hemos sido llamados, debemos ser con él, hoy en día, manos diligentes del Padre para sus hijos e hijas.

Finalmente, la tercera palabra es fidelidad. El Papa contempla a San José en el Evangelio como el hombre justo (Mt 1, 19), en su silencio laborioso de cada día persevera en la adhesión a Dios y sus planes. Francisco expone una serie de características sobre el estilo de fidelidad de San José: considera todas las cosas (Mt 1, 20), medita, reflexiona, no se deja dominar por la prisa, no toma decisiones precipitadas, no sigue sus instintos y no vive sin perspectivas, cultiva todo con paciencia, con la laboriosidad constante y serena propia de su trabajo de carpintero. El Papa Francisco reconoce que la fidelidad de San José se alimenta de la contemplación de la fidelidad de Dios, reflejada en su propia historia de vida. Por último, la invitación: “José, hijo de David, no temas” (Mt 1, 20) debe resonar en lo profundo del corazón de quienes están escuchando la llamada del Señor o ya han respondido con generosidad, el Papa invita a vivir la fidelidad en alegría, una alegría de quien custodia lo que es verdaderamente importante: la cercanía fiel a Dios y al prójimo.

P. Bernardo Álvarez Tapia
Rector
Seminaario Metropolitano
Concepción – Chile

Publicado el: 12 abril, 2021